Nuestro secretario general, Pablo Perazzi señaló en el diario La Nación que el no inicio del cuatrimestre responde a la negativa del gobierno a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso y a la agudización de la pérdida de nuestro poder adquisitivo.
“La adhesión al paro es total porque confluyen todas las federaciones docentes. La alta participación refleja el malestar en la comunidad universitaria. No hay registro de un deterioro salarial de esta magnitud en la historia reciente”.
Además, describió la situación de numerosos docentes universitarios con alta formación y trayectoria, que enfrentan condiciones salariales cada vez más deterioradas.
El paro en las Universidades Nacionales se lleva a cabo, como lo expresa Darío Capelli, porque los docentes universitarios nos merecemos vivir de nuestro salario, porque estamos de pie en defensa de una historia y porque -a días de cumplirse el quincuagésimo aniversario del golpe militar del ´76- no podemos permitir que el libertarianismo que capea hoy sobre la Argentina se lleve por delante al Estado de Derecho y a la Justicia Social.
Por Darío Capelli*
(para La Tecl@ Eñe)
Para Javier Milei la Justicia Social es una aberración. Lo ha dicho en su campaña electoral y lo reafirma frecuentemente desde su cargo presidencial. Ningún otro Presidente, desde 1983 a la fecha, ha sido tan explícito en el combate contra el bienestar general del Pueblo, contra el progreso económico con distribución equitativa de la riqueza producida por lxs argentinxs y contra el desarrollo científico-tecnológico como pilar de soberanía nacional. Pero la Justicia Social es una perspectiva contenida en la Constitución: sobrevuela el espíritu de su preámbulo, permea todo el artículo 14 bis y está expresamente aludida en el artículo 75. Por eso, Milei incurre en un acto de inconstitucionalidad al combatirla. Y no sólo la enfrenta retóricamente como con patetismo hizo en la reciente ceremonia de apertura legislativa: su programa de gobierno consiste en ataques concretos contra toda instancia política, organización social e institución pública que opere sobre la realidad, guiada por el principio constitucional de la Justicia Social. Ciertamente, la Universidad es uno de esos actores que Milei ha erigido como sus principales enemigos. La Universidad pública y gratuita es parte del sistema educativo argentino y como tal, un organizador social y un vector fundamental de movilidad ascendente. Las marchas en su defensa de los años 2024 y 2025 conmovieron a la opinión pública no sólo por la participación multitudinaria sino, principalmente, porque fueron protagonizadas por familias enteras que daban testimonio de este carácter. Son memorables aquellos carteles artesanales: “mamá ama de casa, papá quiosquero, hija arquitecta” o “papá albañil, mamá empleada doméstica, hijo odontólogo”. Pero si la Universidad pública es parte del andamiaje institucional que garantiza y promueve la Justicia Social en la Argentina no es tan sólo por su rol como factor de movilidad ascendente, lo que ya sería suficiente motivo para defenderla. También es el ámbito en el que se produce el conocimiento en áreas estratégicas y el pensamiento crítico necesarios para el desarrollo del interés nacional tanto como una atención a las necesidades de la población mediante la agenda de extensión y vinculación territorial; y todo -tal como fue elaborado por diversos modelos del pensamiento moderno, de Kant a Derrida, pasando por nuestro Deodoro Roca-; todo, decíamos, con autonomía de prescripciones exógenas y mandatos doctrinales. El conjunto de la ciudadanía lo sabe y por eso expresó del modo más inequívoco –con millones de cuerpos ocupando la calle- su voluntad de no entregar y más bien de seguir fortaleciendo lo que, en más de 400 años de historia (recordemos que la Universidad Nacional de Córdoba fue creada en 1613), se fue construyendo como un bien público al que tienen derecho todos los habitantes de este suelo. La Reforma de 1918 que la democratizó, el decreto de 1949 firmado por el General Perón que garantizó su gratuidad, y la ampliación del sistema que entre 2003 y 2015 promovieron los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández que la popularizó, son los hitos de una historia que el Pueblo argentino asume como parte de su propia historia. Ningún gobierno ajustista, subido a la ola de las derechas globales, va a poder barrer con esa densa trama cultural. La Universidad más grande del país, la Universidad de Buenos Aires, además, nació al calor de la gesta independentista, como parte de un impulso revolucionario: quienes la habitamos (estudiantes, personal administrativo, docentes, investigadorxs) estamos hechos de ese legado. Es una hebra fundamental de nuestra identidad y una carta que puede activarse en esta circunstancia histórica o estimulada por la contingencia. Lo sabe el gobierno, lo saben las fuerzas políticas que cumplen roles legislativos y lo saben, incluso, la propia conducción de la UBA y la estructura interuniversitaria que la contiene.
El inconstitucional ataque a la Justicia Social en el que se enfrascó el gobierno de Milei tiene -en el caso de las Universidades- la forma del estrangulamiento presupuestario y el ajuste más salvaje del que se tenga memoria. La comunidad universitaria, que en el horizonte de una verdadera utopía libertaria (reclamamos el derecho a esa palabra) es como decir la comunidad en su conjunto, lo ha resistido y hasta logró torcerle el brazo al gobierno conquistando una Ley propia, la 27.795 o Ley de Financiamiento Universitario, que garantiza una recomposición de salarios y de becas, de modo que la inflación no siga licuando el poder adquisitivo de trabajadorxs docentes y no-docentes, investigadorxs y estudiantes. Como se sabe, Milei vetó la Ley. Pero se volvió a colmar la calle y el Congreso se vio forzado a insistir en ella. No obstante, y ante la negativa de su aplicación, fue necesario que un fallo judicial obligara al gobierno a cumplir con la norma y a ejecutar de inmediato el aumento que nos merecemos por nuestra labor y que necesitamos para no seguir perdiendo contra una inflación que no cesa. Lxs trabajadorxs docentes y no-docentes hemos perdido ya el 35% del poder de compra, para recomponer lo cual es necesario un aumento de sueldos de, al menos, un 52%. La Ley de Financiamiento Universitario consagra esa recomposición sin alterar el esquema tributario ni tocar fondos que corresponden a otras áreas o que pertenecen a las provincias. No es cierto que las finanzas públicas se pongan en riesgo. Lo que en todo caso debe discutir la sociedad argentina es el carácter abstracto del llamado “equilibrio fiscal” que Milei declama hasta el fetichismo. En el discurso y las acciones de los diversos experimentos ultraliberales que gobiernan parte del planeta, lo único real es la crueldad, los intentos de esclavizar a la fuerza laboral y la sumisión absoluta al poder del dinero hiperconcentrado en menos del 1% de la población mundial.
Pero volviendo a nuestro país y a la situación de las Universidades: cuesta creer que un gobierno de ribetes inconstitucionales como el actual se ajuste a derecho y cumpla con una Ley a pesar de haber sido insistida con dos tercios de cada cámara luego del veto presidencial. Ahora, como puede precipitarse a un conflicto legal al -además- desconocer un decisorio judicial, el gobierno apeló el fallo que lo obliga a cumplir la Ley de Presupuesto Universitario y con eso pretende ganar tiempo para lograr una nueva Ley que la reemplace y que, con la irrisoria propuesta de aumentarnos en un 12,3% (en lugar del 52% que necesitamos), siga vulnerando nuestro derecho a un salario acorde a la tarea que cumplimos a diario en las aulas, en los laboratorios, en los hospitales universitarios, en las oficinas, en los institutos de investigación y en cada rincón de esta institución que es, como dijimos, una viga estructural de la Justicia Social en la Argentina.
Por eso, pues, tenemos nuevamente un ojo sobre el Congreso y, si todavía tienen alguna duda y contemplan la posibilidad de votar el proyecto que mandó el gobierno, le vamos a recordar a cada legislador que su función es deliberar y sancionar normas que tengan en cuenta el bien común de lxs argentinxs. Y que, como dice el ya nombrado art.75 de la Constitución Nacional en el inciso 19, una de sus atribuciones es “proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores, a la defensa del valor de la moneda, a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento.”
Por todos los motivos paramos: porque nos merecemos vivir de nuestro salario, porque estamos de pie en defensa de una historia y porque -a días de cumplirse el quincuagésimo aniversario del golpe militar del ´76- no podemos permitir que el libertarianismo de cotillón que capea hoy sobre la Argentina se lleve por delante al Estado de Derecho y a la Justicia Social.
*Sociólogo, docente universitario, delegado Gral. de FEDUBA-Fac. de Cs. Sociales, co-editor de la Revista El Ojo Mocho.
Ante el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, la falta de convocatoria a paritarias y el intento del gobierno de sancionar otra ley para bajarnos aún más el sueldo.
PROFUNDIZAMOS EL PLAN DE LUCHA
VAMOS HACIA UNA NUEVA MARCHA UNIVERSITARIA
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, habló en El Destape Radio y advirtió que las universidades públicas atraviesan una situación crítica. Señaló que el sistema universitario se encamina hacia un cuatrimestre de altísima conflictividad, producto de la fuerte pérdida del poder adquisitivo de docentes y nodocentes.
En ese marco, alertó que ya se encuentran suspendidas tareas de investigación, extensión, vinculación y transferencia tecnológica, y denunció un ataque al sistema público universitario. Frente a este escenario, afirmó que se endurecerá el plan de acción y convocó a la sociedad a acompañar nuevamente el reclamo. “Muy probablemente en el corto plazo estaremos nuevamente en las calles y en las plazas de todo el país defendiendo la universidad pública y el futuro de millones de pibes y pibas”, sostuvo.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, habló en AM 750 sobre las medidas definidas tras un intenso proceso de discusión colectiva entre todos los estamentos universitarios frente al incumplimiento de la Ley de Financiamiento por parte del Gobierno. En ese marco, señaló que no se trata de un reclamo corporativo, sino de la defensa del derecho a estudiar de miles de jóvenes que asisten a la universidad pública.
También explicó que la recomposición salarial del 51% prevista en la ley no implica un aumento extraordinario, sino la recuperación del poder adquisitivo perdido desde diciembre de 2023. “No vamos a permitir que se lleven puesta la universidad pública argentina”, concluyó.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, en diálogo con AM 530 Somos Radio, se refirió al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno y confirmó que no comenzará el cuatrimestre en las universidades públicas de la Argentina. Además, advirtió sobre el desarrollo de “un plan de lucha muy contundente”.
En ese marco, explicó que la recomposición salarial necesaria para recuperar el poder adquisitivo de diciembre de 2023 sería del 51%, lo que representaría apenas el 0,2% del presupuesto nacional, por lo que consideró que el conflicto “no es presupuestario sino profundamente ideológico”.
En defensa de nuestros salarios y de la Ley de Financiamiento Universitario conquistada el año pasado, definimos una semana de paro y advertimos que habrá nuevas medidas de fuerza si el Gobierno insiste con avanzar en la reforma.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, advirtió en Página/12 que si avanza la reforma de la Ley de financiamiento universitario y se convoca su tratamiento legislativo “se activaría un paro con probable concentración frente al Congreso de la Nación”.
Explicó además que el nuevo proyecto impulsado por el Gobierno resulta inadmisible porque consolida el ajuste y perpetúa nuestro deterioro salarial al recomponer solo lo perdido en 2025 y eludir intencionalmente la pérdida acumulada durante 2024.
Por su parte, Federico Montero resaltó la decisión de no retroceder ante una ley conquistada tras años de lucha: “Tomamos como punto de partida la voluntad de pelear para defender lo que ganamos y de no dar el brazo a torcer”.
Asimismo, remarcó que el objetivo es construir “un plan de lucha conjunto, que debe ser contundente pero sostenido en el tiempo, para quebrar la voluntad del Gobierno que quiere hundir al sistema universitario”.
Nuestro secretario general Pablo Perazzi habló con Víctor Hugo Morales sobre el intento del gobierno de modificar la Ley de Financiamiento Universitario y profundizar el ajuste. “La modificatoria de la Ley de Financiamiento Universitario le permite al gobierno ahorrar 3 billones de pesos a costa de los salarios y los gastos de funcionamiento”, afirmó, y advirtió que se trata de un intento de eludir una norma refrendada por el Congreso y con fallo judicial de cumplimiento efectivo.
El Gobierno impulsa un nuevo proyecto que sepulta nuestros salarios y vuelve a poner en riesgo al sistema público universitario para no cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, advirtió a página12 que, de efectivizarse esta maniobra, “la crisis universitaria se agudizaría y el conflicto escalaría a niveles difíciles de predecir, pero de una dureza implacable. No vamos a permanecer impasibles ante este evidente retroceso”.
Por su parte, Federico Montero señaló: “Pretenden desconocer una ley que nos llevó dos años de lucha y hundir aún más nuestros salarios. Ante ese avance, la comunidad universitaria dará una respuesta contundente y se movilizará en su defensa”.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, habló con Re FM 107.3 sobre el proyecto del gobierno de Milei que modifica la Ley de Financiamiento Universitario y el endurecimiento del plan de lucha.
Explicó que la iniciativa del gobierno nacional propone recomponer lo perdido en 2025, pero no contempla el deterioro salarial provocado por la devaluación de diciembre de 2023 ni la inflación de 2024, que erosionaron fuertemente el poder de compra de los salarios docentes y nodocentes.
En ese sentido, Perazzi remarcó: “No podemos renunciar a una ley que reunió voluntades de distintos colores políticos y fue acompañada masivamente por millones en las calles”.
En el día de la fecha, el secretario general de FEDUBA, Pablo Perazzi, la Secretaria adjunta, Belén Sotelo, y Federico Montero participaron junto a rectoras y rectores de Universidades Nacionales, dirigentes estudiantes y sindicales de una reunión con diputados y diputadas de distintos bloques legislativos para expresar la necesidad de defender la Ley de Financiamiento Universitario.
«Esta reunión es una señal clara de la comunidad universitaria de mantenerse unida detrás de la defensa de la Ley de Financiamiento Universitario» señaló Pablo Perazzi. «No hay lugar para divisiones y si hay algún sector que duda, tenemos que mostrar que la reforma que envía el gobierno no trae ninguna solución para la crisis que atraviesa la Universidad en la Argentina producto del ajuste del gobierno de Milei» cerró Perazzi.
La reunión fue convocada por las diputadas Blanca Osuna y Lucía Cámpora. Participaron también el presidente del bloque ende UxP Germán Martinez y diputados de Provincias Unidas, CC ARi y FIT.
El Gobierno presentó en el Congreso de la Nación un proyecto de ley para modificar la Ley N° 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente. Esta ley, ratificada en octubre de 2025 tras el intento de veto de Javier Milei, establece un mecanismo de recomposición presupuestaria y salarial basado en la evolución de la inflación. Tras cinco meses de no cumplir con la norma, a pesar de la cautelar emitida por el Poder Judicial, el Gobierno presentó una nueva propuesta que, lejos de mejorar la situación de las universidades, profundiza su ajuste.
Presentamos un informe realizado por el CIEN, en colaboración con FEDUBA, para evaluar el impacto que tendría la reforma de la Ley de Financiamiento Universitario que presentó el gobierno.
“Para cumplir con la recomposición salarial y presupuestaria prevista por la Ley 27.795, sería necesario incrementar en 2026 al menos $3,1 billones las partidas destinadas a salarios, funcionamiento, hospitales universitarios y becas, equivalente al 2,1% del presupuesto nacional” destacó Lucas Nieto Catania, economista del CIEN
«Básicamente el proyecto da por tierra con toda la deuda salarial que el gobierno contrajo con los docentes y no docentes en el año 2024 y 2025, sobre todo 2024, que fue el momento de mayor pérdida salarial producto de la devaluación que provocó Milei, y ofrecernos como contrapartida solo un 12% a pagar en tres cuotas cuando la ley vigente establece un piso del 50% de recomposición que sería lo que necesitaríamos para volver al poder adquisitivo del año 2023» senaló PabloPerazzi, Secretario General de FEDUBA.
Finalmente, Federico Montero señaló que «este proyecto que envía el gobierno es producto de que está acorralado por la justicia teniendo que cumplir un fallo que no está dispuesto a hacer. En ese marco intenta apalancarse en la nueva composición del Congreso para sancionar una nueva ley que sería ponerle el clavo en el cajón a los salarios de los docentes y no docentes en las universidades»
Principales conclusiones del INFORME
Caída histórica: salarios con pérdidas del 31% y riesgo de mayor deterioro
Entre 2023 y 2025, el presupuesto destinado a la educación superior cayó un 28,9% en términos reales, en el marco de la política de ajuste fiscal implementada por el gobierno de Javier Milei. Dado que el aproximadamente 88% de los recursos se destina al pago de salarios docentes y no docentes, este ajuste recayó principalmente sobre los trabajadores: casi 25 de los 28,9 puntos de ajuste se explican por menores remuneraciones al personal universitario.
A noviembre de 2025, el salario docente y no docente exhibe una caída del 31% respecto de noviembre de 2023, ubicándose entre los más afectados de la economía, por debajo del salario público. En perspectiva histórica, el salario de un profesor adjunto con dedicación simple cayó cerca del 50% respecto de 2015, medido a precios constantes.
En lo que respecta a la partida de funcionamiento universitario, esta cayó un 22,7% real en 2025 respecto a 2024. Si bien la asistencia a hospitales universitarios registró incrementos reales, representa apenas el 1,1% del presupuesto total.
El programa de becas a estudiantes Progresar, por su parte, redujo un 62,4% la cantidad de beneficiarios entre 2023 y 2025, mientras que el poder adquisitivo del estipendio cayó 46,5%, permaneciendo congelado en $35.000 desde septiembre de 2024. Para que el monto recupere el poder adquisitivo de diciembre de 2023 serían necesarios $187.115 millones adicionales, un incremento del 63,7% respecto del presupuesto actual.
2026: retroceso de dos décadas
Para cumplir con la recomposición salarial y presupuestaria prevista por la Ley 27.795, sería necesario incrementar en 2026 al menos $3,1 billones las partidas destinadas a salarios, funcionamiento, hospitales universitarios y becas, equivalente al 2,1% del presupuesto nacional.
En términos salariales, sería necesario aplicar en el presupuesto 2026 un incremento del 63,7% sobre las partidas salariales, equivalente a $2,734 billones.
De no aplicarse la ley, el presupuesto vigente para 2026 implicaría que la transferencia del Gobierno Nacional al sistema universitario se retrotraería a niveles equivalentes a los observados en 2006–2007, consolidando así un retroceso de casi dos décadas en materia presupuestaria.
El proyecto del Gobierno
A diferencia de la ley sancionada, el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso no reconoce la recomposición salarial correspondiente a 2023–2024, propone aumentos parciales del 4,1% en tres tramos durante 2026, no garantiza actualizaciones salariales equivalentes a la inflación, y omite la recomposición integral de los gastos de funcionamiento. Esto resulta en una profundización del ajuste a las universidades y particularmente al salario docente.
En contraste con la ley actual que obliga al Gobierno a adicionar más de $2,7 billones a las partidas salariales (+63,68%) al presupuesto de este 2026, el proyecto del oficialismo reduce dicha suma a $187.744 (4,3%). Esto implica una diferencia de $2,5 billones que dejarían de percibir los trabajadores de la universidad pública.
De sostenerse la propuesta del Poder Ejecutivo para 2026, bajo las proyecciones de inflación publicadas en el REM, la pérdida salarial podría ampliarse en aproximadamente 6 puntos porcentuales adicionales, consolidando una reducción cercana al 37% frente al nivel previo a diciembre de 2023.
En cambio, la aplicación plena de la Ley N° 27.795 permitiría recomponer el poder adquisitivo de los salarios a niveles similares a los observados en noviembre de 2023.
En términos fiscales, representa poco más del 2% del presupuesto nacional. En términos institucionales, sociales y productivos, implica decidir si el sistema universitario argentino recupera la capacidad de sostener salarios, investigación y extensión con estándares de calidad, o si se consolida un proceso de desfinanciamiento que erosiona progresivamente uno de los principales activos públicos del país.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, se refirió en Página/12 a la pretendida modificación de la Ley de Financiamiento Universitario mediante un proyecto del Gobierno que consolida el ajuste sobre nuestros salarios.
En ese marco, sostuvo la necesidad de “el pleno cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, porque así lo dispuso el Parlamento, así lo dispuso el pueblo argentino en las calles y así lo ratificó además el juez Martín Cormick”.
Asimismo, agregó: “Lanzaremos paros que impidan la naturalización de una situación que es, a todas luces, injusta e ilegal”.
En diálogo con Bragado TV, explicó que en una reunión informal el gobierno presentó una propuesta salarial rechazada por los gremios docentes por implicar una recomposición insuficiente y en cuotas, sin reparar la pérdida acumulada durante 2024 y pasando por alto la Ley de Financiamiento Universitario.
En este contexto, se resolvió endurecer el plan de lucha y convocar a un paro en la semana del 16 de marzo para exigir el cumplimiento de la ley y una solución al conflicto salarial. «El gobierno no puede desconocer la ley de financiamiento universitario, que respalda el reclamo de la comunidad universitaria y de una sociedad que defiende la universidad pública», concluyó.
Mientras el gobierno busca imponer una nueva rebaja salarial a partir del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, nos preparamos para continuar la pelea en defensa de las universidades y el salario.
«Hace dos años que no hay paritarias. Existe una ley votada dos veces para recomponer el salario universitario, que el gobierno deliberadamente no aplica. La principal reforma laboral de Milei, que viene implementando desde que asumió, es el modelo económico que se sostiene sobre el ajuste y la pérdida sistemática del poder adquisitivo del salario» afirmó Federico Montero.
En este contexto, Pablo Perazzi señala para Página/12 las próximas medidas a implementar: “Es necesario mostrar firmeza con una campaña de no inicio del cuatrimestre por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la apertura de paritarias.”
FEDUBA expresa su más profunda solidaridad con lxs trabajadorxs del Hospital de Pediatría “Prof. Dr. Juan P. Garrahan” frente a las acciones de persecución sindical y disciplinamiento político que hoy afrontan sus representantes por haber mantenido una larga y legítima lucha por condiciones laborales dignas y salarios justos.
Las recientes resoluciones promovidas por las autoridades del hospital con el respaldo del Poder Ejecutivo, incluyendo el pedido de desafueros gremiales para posibilitar despidos de dirigentes con tutela sindical, sumarios administrativos y la exposición pública de nombres antes de las notificaciones formales, configuran un clima de hostigamiento y agravan la precarización que ya afecta a aquellxs que sostienen día a día la atención de salud pública de alta complejidad para niños y niñas de todo el país.
Estas medidas no solo ponen en riesgo la estabilidad laboral de quienes han estado al frente de la defensa del hospital, sino que constituyen un intento de disciplinamiento político de la protesta sindical en un ámbito esencial para la salud pública. La ofensiva va más allá de un procedimiento administrativo, ya que busca silenciar y sancionar el ejercicio del derecho a organizarse y reivindicar mejoras salariales y laborales, en el contexto de discusión de la reforma laboral regresiva que intenta sancionar el gobierno de Milei.
Desde FEDUBA reafirmamos nuestra solidaridad con quienes defienden a lxs trabajadores y el derecho de todxs lxs argentinxs a una vida digna, con salud y educación públicas, gratuitas y de calidad, y repudiamos cualquier intento de cercenamiento de la libertad sindical.
«La responsabilidad es del gobierno que no aplica la Ley de Financiamiento Universitario. En el plenario de CONADU, definiremos las medidas». Nuestro secretario general, Pablo Perazzi sobre el escenario a un mes del inicio de clases.
Asimismo, Federico Montero destacó en Página/12 la suspensión por parte del gobierno del ámbito de la paritaria universitaria: “Es una forma de imponernos una nueva rebaja salarial y, además, de desconocernos como actores colectivos que representamos a los universitarios.»
Compartimos la nota de «El Destape» que pone en evidencia una nueva reducción de nuestros salarios impuesta por el gobierno de Javier Milei.
«Un primer análisis indica que es un incremento POR DEBAJO DE LA INFLACIÓN, que consolida la pérdida de poder adquisitivo de nuestros salarios. Por otra parte ratifica la voluntad del gobierno de mantener SUSPENDIDA de forma arbitraria e ilegal, la PARITARIA UNIVERSITARIA» señaló Pablo Perazzi, Secretario General de FEDUBA
«Después de dos años de lucha, habiendo generado masivas movilizaciones y con una ley de financiamiento vigente nosotros decimos que hay una solución que es muy simple: el gobierno debe acatar el fallo que lo obliga a cumplir con la ley de financiamiento. En las actuales condiciones, vamos a proponer a la CONADU, en el marco del Frente Sindical, la continuidad del Plan de Lucha a comienzos del año lectivo» señaló Federico Montero.
En el día de la fecha las autoridades del ex Ministerio de Educación giraron a las Universidades el instructivo de liquidación de sueldos, con la «novedad» de que el Gobierno Nacional dispuso aplicar la paritaria estatal, que consiste en:
– Un incremento salarial del 2%
– Un bono de 12.500 pesos para los cargos simples, 25.000 pesos para los semi exclusivos y 50.000 pesos para los cargos exclusivos.
El anuncio generó un nuevo malestar dentro de la comunidad universitaria, que atraviesa una profunda crisis desde que asumió Milei. «Un primer análisis indica que es un incremento POR DEBAJO DE LA INFLACIÓN, que consolida la pérdida de poder adquisitivo de nuestros salarios. Por otra parte ratifica la voluntad del gobierno de mantener SUSPENDIDA de forma arbitraria e ilegal, la PARITARIA UNIVERSITARIA» señaló Pablo Perazzi, Secretario General de FEDUBA.
En estas condiciones, la crisis derivada del ajuste y el incumplimiento del gobierno nacional con la Ley de Financiamiento, está lejos de resolverse. «Después de dos años de lucha, habiendo generado masivas movilizaciones y con una ley de financiamiento vigente nosotros decimos que hay una solución que es muy simple: el gobierno debe acatar el fallo que lo obliga a cumplir con la ley de financiamiento. En las actuales condiciones, vamos a proponer a la CONADU, en el marco del Frente Sindical, la continuidad del Plan de Lucha a comienzos del año lectivo» señaló Federico Montero en relación a la continuidad del conflicto.
Cómo quedan los salarios
Para los cargos exclusivos, es decir que tienen una dedicación total a la docencia universitaria y son una minoría dentro de los docentes:
Titular 1.456.090,51
Asociado 1.295.709,75
Adjunto 1.135.895,61
JTP 975.510,45
Ayudante de 1era. 814.961,04
Para los cargos semi exclusivos:
Titular 728.046,48
Asociado 647.853,90
Adjunto 567.942,80
JTP 487.754,54
Ayudante de 1era. 407.479,32
Para los cargos simples, que representan el 65% de los y las docentes:
Titular 364.022,26
Asociado 323.922,51
Adjunto 283.968,52
JTP 243.874,42
Ayudante de 1era. 203.736,05
Ayudante de 2da. 162.991,46
El desfinanciamiento profundiza la crisis salarial
Dentro de los trabajadores estatales, los docentes superiores son de los que mayor poder adquisitivo perdieron en los últimos dos años, con un retroceso de entre el 35 por ciento y el 40 por ciento desde el inicio del actual Gobierno. En términos reales, el recorte equivale a trabajar siete meses sin percibir ingresos.
Para recomponer el poder adquisitivo vigente a fines de 2023, tal como establece la Ley de Financiamiento Universitario, sería necesaria una suba salarial de entre el 50 por ciento y el 58 por ciento. Sin embargo, bajo la actual orientación económica del Gobierno nacional, ese escenario aparece cada vez más distante y vuelve a colocar al financiamiento universitario en el centro del debate público.
Compartimos la nota de Página/12 sobre la cautelar que ordenó el cumplimiento inmediato las remesas destinadas al pago de salarios docentes y no docentes, y también de becas estudiantiles.
“Es una muy buena noticia, que nos llena de esperanza. Pero no podemos bajar los brazos, en la medida en que el presupuesto sigue en juego y en riesgo”, afirmó Perazzi. Luego analizó: “Se trata de un avance producto de la potencia que tuvieron las protestas de las comunidades universitarias durante el año pasado y este año, con la marcha de septiembre y las clases públicas. Eso fue lo que impulsó el tratamiento parlamentario”.
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, en diálogo con AM 530, se refirió a la medida cautelar solicitada por el Consejo Interuniversitario Nacional, que ordena al Gobierno el cumplimiento “inmediato” de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición de salarios de docentes, no docentes y becas estudiantiles. En ese marco, destacó “la protesta de la comunidad universitaria y de buena parte de la sociedad argentina en su conjunto” como el motor inicial del conflicto. A ello se sumó la construcción de mayorías parlamentarias que permitieron la sanción de la ley, luego vetada por el Gobierno nacional y finalmente ratificada por el Congreso.
Asimismo, advirtió que el conflicto excede lo presupuestario, ya que “la pelea no es exclusivamente salarial, la pelea es política”, y continuará “en las calles, en las aulas y también por la vía judicial”. En ese sentido, concluyó que lo que está en juego va más allá de las universidades, en tanto “no se trata del tema universitario, se trata de hacia dónde va a ir la sociedad argentina y si vamos a tener destino como nación o no”.
Financiamiento universitario: la Justicia Federal otorgó una cautelar para actualizar los salarios docentes y becas estudiantiles
El Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal n° 11 hizo lugar a una cautelar peticionada por el Consejo Interuniversitario Nacional para que se cumplimente los artículos 5° y 6° de la Ley 27795 de Financiamiento Universitario. Los artículos refieren a la actualización y recomposición de los salarios de docentes y no docentes de universidades nacionales y del monto de becas estudiantiles.
«Saludamos este fallo que en lo concreto revierte la estrategia de gobierno nacional que consistió en suspender la paritaria, recortar un 40% los salarios, becas y gastos de funcionamiento, desconocer por dos años consecutivos las leyes del congreso y como si fuera poco, pretendió derogar en el último presupuesto enviado» señaló Pablo Perazzi, secretario general de FEDUBA.
«Este fallo cautelar es un paso más en la pelea que hace dos años el sistema universitario y la sociedad argentina en su conjunto viene dando contra un plan sistemático de desmantelamiento y destrucción de las capacidades de producción de conocimiento en nuestro país. No vamos a quedarnos mirando cómo se llevan puesto el país» declaró Federico Montero (FEDUBA/CONADU).
Cabe destacar que, tras la sanción de la Ley 27795, el Poder Ejecutivo, mediante el Decreto 795/2025, suspendió la aplicación de la norma, al argumentar que la ley no autorizaba o disponía gastos para prever en forma expresa el financiamiento universitario.
En ese sentido, el Consejo Interuniversitario Nacional inició un proceso colectivo a fines de octubre de 2025, solicitando la declaración de inconstitucionalidad del decreto y el cumplimiento inmediato de la Ley de Financiamiento Universitario, con énfasis en los artículos 5 y 6, que establecen la actualización salarial docente y de becas estudiantiles según el índice inflacionario. Los actores alegaron una afectación colectiva y urgente, argumentando que el incumplimiento erosionaba el poder adquisitivo, comprometía el funcionamiento universitario y lesionaba derechos constitucionales a la educación y a la autonomía institucional.
Ahora, el juez Martín Cormick dispuso: «Admitir la cautelar solicitada por la actora declarando inaplicable a su respecto, lo dispuesto en el decreto 795/2023 aquí impugnado en cuanto dispone al promulgar la ley 27.795 que «…por imperio de lo dispuesto por el artículo 5° de la ley 24.629, quedará suspendida en su ejecución hasta tanto el H. CONGRESO DE LA NACION, determine las fuentes de su financiamiento e incluya en el presupuesto nacional las partidas que permitan afrontar las erogaciones que su implementación requiere».
El magistrado consideró que «se encontraría conformado un supuesto de arbitrariedad e ilegalidad manifiesta, en tanto la lesión de los derechos o garantías reconocidos son consecuencia del acto u omisión de la autoridad pública de forma clara e inequívoca, sin necesidad de un largo y profundo estudio de los hechos».
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, en diálogo con Radio Caput, se refirió al proceso de mercantilización de la educación superior que impulsa el gobierno de Javier Milei, al concebir la educación como un intercambio económico y no como un derecho social. En ese sentido, señaló que el gobierno identifica a las universidades como espacios donde se produce pensamiento crítico, lo que explica el conflicto con el sistema público universitario y con áreas sensibles como la discapacidad.
Asimismo, remarcó la ruptura del diálogo institucional y explicó que los aumentos salariales fueron “verdaderamente irrisorios”. Frente a este escenario, destacó las movilizaciones en defensa de la universidad pública y afirmó: “Tenemos la responsabilidad de dar la pelea y defender el sueño de millones de argentinos y argentinas que asisten a la universidad para obtener un título”.
Compartimos la nota de Página/12 que reafirma que, desde la asunción de Milei, la caída del salario de lxs docentes universitarixs ronda el 45 %, y que este ajuste presupuestario sin precedentes responde a un claro objetivo político.
“El ataque del Gobierno a las universidades busca debilitarlas porque frenan un poder plutocrático. El blanco es el espíritu crítico de las universidades públicas”, afirmó nuestro secretario general Pablo Perazzi.
El jueves 11 de diciembre en El Pulqui Bar presentamos “Planificación o Dependencia. El desarrollo nacional, de la calle al palacio” de Nahuel Sosa y Pablo Bercovich, ediciones Futurock.
En la charla, moderada por Noelia Lezcano, reflexionamos con Pablo Bercovich y Julieta Pignanelli sobre la necesidad de integrar en la planificación económica al pueblo y las instituciones intermedias, junto con el Estado. En este contexto, se destacó la importancia de escuchar y actuar en consecuencia con los intereses populares.
El encuentro propuso pensar el futuro productivo de la Argentina de forma más inclusiva, involucrando a los nuevos actores sociales y adaptando las políticas a los desafíos contemporáneos.
El sábado 6 de diciembre participamos de las Comisiones de Trabajo y Derechos Humanos, en la que expuso nuestro compañero Federico Montero y de Salud Mental y Derechos humanos, presentada por nuestro compañero Adelqui Del Do.
En la Comisión de Trabajo y Derechos Humanos abordamos la discusión respecto a las nuevas relaciones laborales, el intento del Gobierno Nacional de eliminar el derecho laboral profundizando la precarización y las falsas dicotomías en la cual nos quieren hacer caer, enfrentando a trabajadores registrados con no registrados.
Además defendimos la libertad de todos los presos políticos y en especial de la compañera Cristina Fernández de Kirchner, ya que el intento de precarizar las relaciones laborales no puede pensarse por fuera de la persecución política contra quienes se oponen a ese modelo.
En la Comisión de Salud Mental abordamos el impacto del ajuste en el sistema de salud, las consecuencias de la crueldad estatal en la vida cotidiana y cómo enfrentar la crisis de salud mental profundizada por los recortes.
También fue un espacio de memoria y reconocimiento: homenajeamos y reconocimos a los compañeros Alberto Calabrese, Silvia Faraone, Emiliano Galende, Carlos Linero, Beatriz Janín, Carmen Cáceres y Graciela Touzé, y realizamos una distinción especial a Mario Rovere por su aporte a la construcción e integración del sistema de salud.
También participamos del cierre del encuentro, denominado «Cristina Libre», que contó con un panel integrado por Horacio Pietragalla, Irina Hauser, Sergio Maldonado, Charly Pisoni, Máximo Kirchner y, de manera virtual, Estela de Carlotto y Adolfo Pérez Esquivel. Al finalizar, nos movilizamos para saludar a la compañera Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio de San José 1111, donde cumple su injusta condena.
Sin Cristina libre no hay democracia plena. Sin Cristina libre, hay precarización laboral.
Compartimos algunas postales del brindis de fin de año junto a lxs compañerxs de ADAI. Cerramos un año de compromiso, militancia y organización, con la alegría de sabernos protagonistas en la defensa de los derechos del pueblo y de nuestra Universidad Pública.
No podemos más que agradecerles a todxs por el acompañamiento durante este 2025, por sostener la lucha en las aulas y en las calles, y por fortalecer cada espacio de participación y construcción colectiva.
Sigamos construyendo futuro juntxs, con la potencia de lo colectivo, la organización popular y la convicción de que otra Argentina es posible.
En el Día Internacional contra la Violencia de Género, y mientras el Gobierno suprime políticas de género y recorta derechos, desde FEDUBA denunciamos que este empobrecimiento planificado también constituye una forma de violencia que golpea con más fuerza a mujeres y disidencias.
En este marco, adherimos al rechazo de las iniciativas sobre las supuestas “falsas denuncias” de violencia de género, que solo buscan desalentar y silenciar a las víctimas.
Pablo Perazzi habló con Rosario Lufrano en Radio Perfil y describió la crítica situación salarial de nuestro sector. Señaló que, mientras la inflación de octubre trepó al 2,3%, el Gobierno solo otorgó un aumento del 1,1% y recordó que, desde la asunción de Javier Milei, la inflación acumulada supera el 240%, frente a incrementos que apenas llegan al 136%. “Perdimos un 45% del poder de compra”, advirtió.
Perazzi sostuvo que el deterioro de la universidad pública no es un efecto secundario, sino parte de una definición política. Según afirmó, “la destrucción de la universidad pública tiene que ver con que el gobierno no cree en lo público” y que eso afecta directamente a uno de los pilares de identidad nacional que es la posibilidad de ascenso social a través de la educación superior”.
Pablo Perazzi, en diálogo con Página/12, advirtió que la inflación del 240%, frente a aumentos docentes de apenas 136% desde diciembre de 2023, evidencia un profundo desfasaje y una fuerte pérdida del poder adquisitivo. “La universidad representa lo público y, al mismo tiempo, la vida en común, la solidaridad, el compañerismo, el pensamiento crítico, la posibilidad de establecer discusiones, de pensar lo impensado, de elaborar horizontes emancipatorios. Bueno, todo eso es lo que el gobierno desprecia”, afirmó.
El miércoles 26 de noviembre a las 11:00 hs se llevará a cabo la presentación del libro «Consumos Problemáticos y Derechos Humanos», compilado por Adelqui Del Do y Cecilia Calloway, en el marco del XVII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología.
Esta publicación es el resultado del dictado de la Diplomatura sobre los consumos problemáticos de sustancias y sus modalidades de abordaje. El libro está disponible para su descarga gratuita en el siguiente enlace:Consumos Problemáticos y Derechos Humanos
Nuestro secretario general, Pablo Perazzi, habló con Pablo Duggan en su programa en Radio 10 y explicó que, desde que asumió el gobierno de Milei, lxs docentes universitarixs perdimos el equivalente a siete salarios consecutivos. Además, señaló que incluso el propio decreto que rechaza por segunda vez el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario reconoce una deuda del 44% con el sector docente y no docente, lo que evidencia la profundidad del deterioro salarial en las casas de altos estudios.
Perazzi subrayó también que, pese a la disposición de las universidades nacionales para sentarse a dialogar y plantear la realidad que atraviesan las 65 instituciones del país, “del otro lado solo hay silencio”. Advirtió que la situación se agrava, ya que no solo está en riesgo el futuro de millones de estudiantes, sino también la continuidad de numerosas investigaciones en curso.
Nuestro secretario gremial, Kevin Axel Costa, habló en representación de Feduba durante la asamblea realizada en la Facultad de Ciencias Económicas, tras la arbitraria decisión de no renovar los cursos a Damián Kennedy y Mariana Gonzáles, docentes de dicha facultad.
En su intervención, destacó que lo ocurrido no constituye solo una vulneración de los derechos laborales, sino también un ataque a la excelencia académica y a los valores que defendemos cada vez que salimos a las calles en defensa de la universidad pública.
En su intervención en Caput Radio, nuestro secretario general Pablo Perazzi analizó las implicancias del reciente decreto de Javier Milei, que suspendió la ley de financiamiento universitario. Aclaró que se trata de una clara ruptura del orden constitucional, ya que la decisión fue tomada sin la participación ni el consenso de los otros poderes del Estado.
Frente a este avance autoritario del gobierno, el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) ha decidido iniciar acciones legales. «No nos gusta judicializar la política, pero nos están llevando a un escenario donde no tenemos más alternativa», subrayó.
Nuestro compañero Federico Montero, secretario de Organización de CONADU, habló en Futurock sobre las jornadas nacionales de protesta y el paro convocado por docentes y no docentes universitarios ante la suspensión de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario por parte de Milei. Explicó que se denunciará penalmente al presidente y a las autoridades del gobierno por esta medida, dado que «no cumple con los parámetros constitucionales y políticamente implica darle la espalda a la lucha que venimos llevando adelante». A su vez, remarcó que el incumplimiento de la ley de financiamiento es parte de un modelo económico que ataca no solo a la universidad, sino también a otros sectores como la salud y la discapacidad.
El paro nacional también busca visibilizar el profundo deterioro del sistema público universitario, afectado por la pérdida del 40% del poder adquisitivo de sus trabajadores y la falta de presupuesto para funciones esenciales como la investigación y la extensión. “La realidad es que si las universidades públicas hoy siguen funcionando es por el esfuerzo que hacen los docentes y no docentes”, afirmó.
Este 17 de octubre celebramos con la convicción de militar por la justicia social, la soberanía política y la independencia económica. Con Cristina Fernández de Kirchner injustamente presa, redoblamos nuestra lealtad hacia quien siempre defendió al pueblo trabajador.
El sábado 11 de octubre participamos en el Segundo Congreso de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Nuestro compañero Adelqui Del Do expuso en la comisión “Integración del Sistema de Salud: situación y desafíos de las obras sociales del sector privado en la CABA”, junto a Mario Rovere, Lili Capone y Santiago Quintana.
La compañera Cecilia Calloway participó en la comisión sobre “Políticas de drogas, derechos y estrategias comunitarias de cuidado”, y Gonzalo Pereyra compartió la experiencia del Espacio de Escucha en Consumos Problemáticos.
El cierre del Congreso estuvo a cargo de Matías Gallastegui, Nicolás Kreplak, Ana Arias, Mariana González y Luci Caballero.
Al finalizar, nos movilizamos a la casa de Cristina, reafirmando nuestro compromiso con la salud pública, la organización colectiva y la defensa de los derechos laborales y sociales.
Feduba invita a la presentación de la Revista N°14-15 «Trabajo y Derechos Humanos» y a la mesa de debate sobre el régimen Milei, que se llevará a cabo el miércoles 15 de octubre a las 19 h en el aula SG04 de la Facultad de Ciencias Sociales (Santiago del Estero 1029, CABA).
Participarán del panel: Ana Arias, Daniel Cieza, Darío Capelli, Rocco Carbone y Julia Strada, con la moderación de Santiago Parrilla.