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Reconocimiento “Mauricio Amílcar López” a Estela de Carlotto

CONADU le entregó el premio Mauricio López a Estela. Este cactus es el Guardián de la Memoria, una obra de Mercedes Fidanza, nuestra compañera de la UNA. Gran trabajo de Avelina Alonso por este humilde reconocimiento a la enorme Estela y a través de ella a todas las Abuelas.
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En el marco de la Conferencia Especial “El Derecho a la Memoria” de la 8°Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales y el 1° Foro Mundial del Pensamiento Crítico, impulsado por CLACSO, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) entregó ayer el reconocimiento Mauricio Amílcar López a Estela de Carlotto, por su lucha y compromiso en la defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores y de la democracia.

“Agradezco el premio que me ha dado CONADU de representación, a través de un cactus y una planta, de un hombre histórico que honra a los argentinos y por supuesto me honra ahora a mí al llevarme esta gratificación. Lo voy a poner en algún lugar especial porque esa presencia visible transmite la misma filosofía que motivó a ustedes a hacerlo. Por eso, agradecimiento, emoción y también formación de conductas de un hombre tan especial”, declaró Estela de Carlotto.

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Mauricio Amílcar López nació en Bahía Blanca y se crió en Mendoza. Estudió Filosofía en la Universidad Nacional de Cuyo, en la que fue profesor de Introducción a la Filosofía. Secretario del Primer Congreso Nacional de Filosofía convocado por Juan Domingo Perón en 1949, en su actuación posterior como Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias, en Suiza, estableció vínculos que a partir de 1973 le permitieron organizar el tránsito de Chile a Mendoza de miles de refugiados que huían de la dictadura pinochetista. Autor de diversos libros y Doctorado en Filosofía en La Sorbona, fue el candidato de la tendencia revolucionaria del peronismo para encabezar como primer Rector el proceso de creación de la Universidad Nacional de San Luis. Ya en el cargo, constituyó un gabinete amplio e impulsó un modelo de institución del que se destaca la representación simétrica de todos los claustros, incluyendo el de no docentes; la departamentalización de la Universidad; y la generación de una serie de espacios y experiencias orientados a profundizar los vínculos con el contexto social y territorial como, por ejemplo, la planta piloto de medicamentos.

A López lo secuestraron de su domicilio la madrugada del 1 de enero de 1977. Tenía cincuenta y siete años. Robaron sus objetos personales y dejaron sus libros tirados en el piso. Seis meses más tarde, fue visto en el Centro Clandestino de Detención de Las Lajas, comandado por la Fuerza Aérea Argentina. El 20 de septiembre de 2018 el responsable de su desaparición, torturas y homicidio, el ex comodoro Juan Carlos Santa María Blasón, fue condenado a prisión perpetua.

Avelina Alonso, Secretaria de Derechos Humanos de CONADU, hizo hincapié en la referencia histórica de Mauricio López para las y los docentes universitarixs: “Compañero desaparecido durante la última dictadura cívico-militar que dio su vida en defensa del modelo de universidad por el que nosotros también militamos ahora. Los años de lucha contra la impunidad, las sentencias a los genocidas y sus cómplices civiles, pero fundamentalmente la condena social contra los delitos de lesa humanidad han formado un acumulado que nos permite pararnos desde otro lugar y, en este sentido, los docentes universitarios también logramos un gran aprendizaje que llevamos a los sindicatos, a las calles y a las aulas. Hoy podemos decir con seguridad que la universidad es un espacio donde se enseña y se construye memoria, verdad y justicia”.