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#8M «No hay justicia social sin igualdad de género»

Carolina Mera (Decana de FSOC, UBA) señaló en el #UBAFEM del 2019 los obstáculos y desafíos que enfrentan las mujeres y las disidencias para cambiar la forma de hacer y construir política.

Hablar como decana de la facultad de Ciencias Sociales es todo un desafío. Como ya lo dijo Graciela y lo comentaban un poco también nuestras representantes sindicales.

La UBA es una universidad que tiene todavía un camino largo, larguísimo y durísimo para todas las mujeres que estamos en cargos de gestión. Desde la Facultad de Ciencias Sociales tenemos una subsecretaría de políticas de género y tenemos una subsecretaria que es Carolina Spataro y un grupo que acompaña y pone el cuerpo y desde la cual hemos podido hacer un montón de cosas. Porque desde las facultades cierta autonomía para ir construyendo escenarios que nos permitan dar la lucha desde lugares más fortalecidas. En ese sentido trabajamos desde el protocolo que aprobó la Universidad de Buenos Aires, tanto en las tareas de sensibilización, en el grupo interdisciplinario, en la contención de casos, haciendo un trabajo muy sutil, muy respetuoso del que ya van a hablar las chicas en el próximo panel, pero que no fue menos porque nos lleva mucha energía para pensar, para diseñar y para avanzar en eso.

Pero también continuamos con algunos programas que ya existían, como el programa de actualización en género y sexualidades. Un programa que nos conecta con mujeres que están en diversas posiciones fuera de la Universidad y que nutren las actividades que estamos proponiendo. Larisa fue quien organizó este programa. Surge de una carrera pero termina institucionalizado en la facultad y estamos trabajando desde la subsecretaría para que se vuelva un programa.
Tuvimos la experiencia del “CirFem”, un circuito de materias que tienen que ver con feminismos y sexualidades, iniciativa de la subsecretaría de políticas de género promovido por nuestras estudiantes.

La idea es abrir todas esas materias, que eran 15 y finalmente se abrieron 13, a todxs lxs estudiantxs y eso fue también un paso importante porque amplía no solo las ofertas que damos sino que garantiza ciertas miradas de perspectiva de género, de problemáticas, etc. que sino solo podían cursar las estudiantes de algunas carreras y ahora lo abrimos. También sacamos una resolución del Consejo Directivo para aprobar el lenguaje inclusivo en nuestra facultad. El Consejo Directivo aprobó la realización de exámenes, parciales y monografías en lenguaje inclusivo, que todavía queda por reglamentar cómo operacionalizarlo. Por ahora es una sugerencia, la idea es avanzar normativizando esto, respetando los derechos de todos y todas. Es un paso importante que salió por unanimidad del Consejo, como propuesta de estudiantes, luego acompañada por los tres claustros. Tenemos un programa, que va más lento, que se centra en la transversalización de la perspectiva de género en todas las materias, desde metodología hasta teoría, etc. No les voy a contar porque seguramente todas estamos con esa propuesta. Por supuesto en investigación y a lo que tiene que ver con nuestra tarea cotidiana como docentes e investigadoras también tiene esa lucha cotidiana por el reconocimiento de nuestros derechos.

Algo que Dora Barranco ha defendido de forma intachable, impecable e invalorable en el Conicet para todas las becarias e investigadoras. Recordemos que antes de Dora las becarias no tenían derecho a la maternidad. Es decir, reconocimiento a su licencia por maternidad. Fíjense que atrás estábamos. A lo que voy entonces es: ¿Cuáles son los desafíos? Acabo de contar algunas cosas que hacemos en Sociales, sin embargo nada de todo eso es fácil. No solo no es fácil, es dificilísimo. Ahora y hoy contar, además en este auditorio y desde este panel es fácil pero cada una de esas políticas cuestan muchísimo. Me parece que tienen que ver con los desafíos que tenemos las mujeres en la universidad y en el país, tenemos que aprovecharlos porque es la lógica de construcción política lo que nos va marcando los límites y las dificultades. Algo que seguramente todas sabemos, todas las que militamos en algún espacio político, partidario o de la identidad que sea, sabemos lo difícil que es cuando compartimos con otros varones, a medida que la lógica de construcción política va accediendo a esas mesas chicas como empiezan a desaparecer las mujeres. Esa imagen gráfica que las que hacemos políticas y las que estamos en lugares de toma de decisiones vivimos cotidianamente también se refleja en la capacidad de hacer política y de implementar políticas aun en nuestras facultades. El desafío es cambiar la construcción, la forma de hacer política, necesitamos más mujeres involucradas. Siempre decimos, las mujeres no garantizan, pero las mujeres tenemos una vivencia, una experiencia sensible desde lo más existencialista del término no esencialista que me parece que nos lleva de alguna manera a poder zanjar eso. Recién Graciela decía tenemos el proyecto presentado por la paridad en la universidad pero tenemos también la Ley Micaela que ha sido aprobada y que ya muchas universidades están aplicándola y nosotros en la UBA tenemos que pelear, tenemos que estar ahí y tenemos que ser nosotras las mujeres, las decanas, las secretarias, las estudiantes, las graduadas, todas tenemos que unirnos y poder exigir como se va a implementar esa ley en nuestra Universidad.

Pero además creo que es importantísimo construir dispositivos institucionales que nos ayuden a consolidar los pasos que vamos dando porque sino todo se vuelve una arena muy resbaladiza y creo que también, y ya voy cerrando, lo estamos viendo en esta elección donde empezamos a ver fotos llenas de varones en espacios donde hace mucho veníamos en ámbitos mixtos. Hace mucho que veíamos mesas donde no habían solo varones sin embargo empiezan a aparecer porque estamos en un momento de disputa de cargos. Porque estamos en un momento de disputa de poder concreto. Entonces ahí también tenemos que estar, si no estamos.

Dora senadora es la canción ícono de esa pelea que no debemos dejar de dar en la Universidad de Buenos Aires. Creo que construir esos dispositivos institucionales para poder hacer esas políticas que queremos hacer, implementarlas, llevarlas adelante requiere de articulación con compañeras de otras universidades, de los movimientos sociales, de los sindicatos, de los movimientos de la economía popular y artistas. Esas compañeras nos representan, tenemos que acompañarlas a ellas, las queremos a cada una de ellas en esos puestos donde sabemos que nos van a representar y donde se van a jugar para poder cambiar nuestras condiciones de trabajo y de vida. Como escuchamos en los distintos ámbitos hoy en día, por lo menos en los ámbitos donde una transita, no hay justicia social compañeras si no hay igualdad de género incluyendo a todas las disidencias así que creo que ahí estamos y ahí vamos. Desde nuestra universidad tenemos que comprometernos y poder avanzar en ese sentido. Argentina nos llama a esto y el movimiento de mujeres ha mostrado ya que tiene esa energía y esa capacidad así que vamos para adelante que lo vamos a lograr.