El viernes 16/10, junto a referentes de UBAXXII, organismos de DDHH, familiares de personas privadas de su libertad y agrupaciones estudiantiles y de militancia en cárceles, participamos de la clase abierta de Juan Grabois.
Ante el cierre del penal de Devoto, reclamamos que se garantice la continuidad de los estudios de los alumnos universitarios privados de libertad, trasladados arbitrariamente al complejo penitenciario de Marcos Paz, donde no existe ni está previsto un centro universitario.
Esta decisión tomada en circunstancias intempestivas es parte de la demagogia punitivista de las derechas gobernantes en CABA y Nación, y nada tiene que ver con un interés real por la seguridad y la reintegración social de las personas que cometieron un delito.
El tránsito por la vida académica, en cambio, reduce casi a cero los niveles de reincidencia. Por el CUD pasaron miles de estudiantes, se recibieron cientos de profesionales que luego desarrollan su tarea en ámbitos públicos y privados.
Allí trabajan docentes de todas las facultades de nuestra Universidad. Son 40 años de experiencia y acuerdos entre la UBA y el Servicio Penitenciario que no pueden borrarse.
¡Milei, cumplí la ley! ¡Bullrich y Monteoliva cumplan los acuerdos de UBAXXII!




