Mes: agosto 2012

  • Prórroga en la inscripción al Programa de Actualización en Docencia Universitaria en FFyL

    Hasta el 8 de septiembre hay tiempo para inscribirse al Programa de Actualización en Docencia Universitaria de FEDUBA que se dictará en la Facultad de Filosofía y Letras. De este modo, todos los trabajadores docentes universitarios tendrán la posibilidad de acceder al curso de formación de posgrado gratuito, al igual que en la Facultad de Ciencias Sociales.

    FEDUBA amplía la capacitación de posgrado gratuita y lleva a la Facultad de Filosofía y Letras el Programa de Actualización en Docencia Universitaria que también se implementó en la Facultad de Ciencias Sociales. El Programa está orientado a profesionales que se desempeñan actualmente en la docencia universitaria, de grado o posgrado en Universidades Nacionales, y es de carácter gratuito.

    El objetivo general del Programa es “ofrecer una formación sistemática y fundamentada en las disciplinas pedagógicas a los profesionales que se desempeñan en la docencia universitaria.” La carga horaria total del posgrado de actualización es de 128 hs., distribuida en seis seminarios de 16 hs. (1 crédito) y un taller de 32 hs. (2 créditos).

    El Programa de Actualización en Docencia Universitaria es la continuación de la política de formación implementada por FEDUBA en la Facultad de Ciencias Sociales y se presenta como una estrategia institucional de fortalecimiento del cuerpo docente. Esta definición implica una serie de consideraciones político-académicas desde las cuales se asume la formación en docencia universitaria como una tarea primordial en el marco de una determinada perspectiva sobre la  Universidad.

    El Comité Académico del Programa de Actualización en Docencia Universitaria está conformado por Alejandro Balazote, Daniel Suarez, Liliana Sinisi, Silvia LLomovate, Nélida Eiros, Alcira Bonilla, Pablo Imen, y Juan Carlos Radovich. Con el Programa, FEDUBA busca brindar a los trabajadores docentes universitarios la posibilidad de capacitación gratuita en diversas áreas curriculares que fortalecerán el trabajo en el aula.

    Más información:
    Puán 430 PB (12 a 18 hs.)
    Tel.: 4433-5925
    Internet: www.filo.uba.ar. Email: maestria@filo.uba.ar
    ó al Tel: 4953-5037
    Internet: www.feduba.org.ar Email: feduba@feduba.org.ar

  • Se realizó la charla-debate sobre las cesantías docentes organizada por FEDUBA en Sociales

    Con una gran convocatoria, se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales, la charla-debate: “Herramientas para entender el conflicto y defender los derechos de nuestros profesores”, sobre las cesantías docentes.

    Con más de 100 personas en el hall central de la Facultad de Ciencias Sociales, Adriana Clemente, Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales; Roberto Pompa, Consejero Directivo y docente de la carrera Relaciones del Trabajo; María Inés Vignoles, Secretaria General de FEDUBA; y Mario Toer, Secretario Adjunto de FEDUBA debatieron y aclararon algunos puntos sobre la situación de los docentes universitarios en edad de jubilarse y aquellos afectados por la política de cesantías impulsada por las autoridades de la UBA.

    En el encuentro, se debatió puntualmente sobre la situación de los trabajadores docentes de la Facultad de Ciencias Sociales, además de abarcar tópicos más generales del conflicto para contextualizar el problema. Así, se explicaron algunos puntos de la Ley de Jubilaciones docentes universitarias sancionada en el 2009; mientras que Adriana Clemente repasó las acciones del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales desde el inicio del conflicto; Roberto Pompa  dio cuenta de la situación de la carrera de Relaciones del Trabajo (una de las carreras más afectadas); Mario Toer y María Inés Vignoles plantearon las acciones llevadas adelante por FEDUBA.

    De este modo, la presentación de amparos colectivos; la creación de espacios de discusión y debate;  la promoción de medidas tales como el reclamo por las jubilaciones docentes ante la OIT; la reunión con el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, Raúl E. Zaffaroni, entre otras tantas acciones eficaces llevadas adelante por el gremio.

    “Hasta ahora, las prórrogas son en base a listados que presentan las facultades y no hay un control de los docentes sobre esos listados para saber si están incluidos o no. A medida que la gente se va notificando, la mayoría opta por jubilarse y, por lo general, titulares y adjuntos quieren prorrogar su actividad pero nosotros como gremio apostamos a que se cumpla la ley.”, afirmó María Inés Vignoles, Secretaria General de FEDUBA.

  • “Pensamos que la generación de este tipo de espacios contribuye a la inclusión”

    FEDUBA: ¿Podría comentarnos de qué se trata el «Proyecto Netbooks para hacer ciencia»?

    Darío Kunik: Es un proyecto que trabaja con los docentes de los colegios secundarios y los estudiantes para introducir las netbooks del Programa Conectar Igualdad, en especial en la enseñanza de materias que tienen que ver con la ciencia. No es solamente trabajar con las netbooks sino que lo que tratamos de mostrarles es cómo pensamos quienes hacemos ciencia, cómo encaramos los problemas y la netbook aparace ahí como una herramienta. Además, a quienes hacemos este proyecto nos interesó mucho generar un espacio de interacción entre el ámbito universitario y la enseñanza media. Uno de los problemas que hay hoy es el de la inclusión educativa, y que un chico llegue a la facultad y pueda terminarla, no sólo tiene que ver con un hecho económico, hay cuestiones sociales y culturales que hacen a cómo se siente un chico cuando ingresa a la universidad. Pensamos que la generación de este tipo de espacios, en los que interactuamos todos, contribuye a la inclusión.

    F: ¿Cómo es la modalidad de la capacitación de los docentes de enseñanza media?

    D.K.: Este curso es de cuatro clases: las primeras dos clases trabajan con la computadora, básicamente les damos herramientas de programación pensando en los experimentos que vamos a hacer después. Les enseñamos, además, diferentes funciones; desde cómo hacer cálculos, aplicar funciones, etc. En las segundas dos clases, los dividimos en grupos de dos personas y ahí vemos cosas de física, de química, de matemática, de biología; y en general toda la modalidad de trabajo es con las netbooks más el pizarrón. Nosotros somos varios voluntarios trabajando y hay un tutorial que escribimos y que está en nuestra página y cualquiera lo puede bajar. Ello van trabajando en base al tutorial y nosotros los vamos ayudando. Hay un docente cada tres grupos, entonces podemos brindarles una atención bastante personalizada.

    F: ¿Cuáles son los mayores logros y resultados que se están observando en lo que hace al proceso de capacitación?

    D.K.: Esta es la segunda edición, yo participé el año pasado de unos cursos que estuvimos dando en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Y la experiencia de los profes con los chicos en el aula mostró que realmente lo que estamos haciendo sirve. La actividad es los sábados por la mañana y viene gente de todos lados, y cuando tuvieron que hacer la presentación del trabajo se notaron los resultados. Tienen mucho miedo los profesores con las netbooks, hay como un mito sobre que los chicos saben más de la cuestión tecnológica que los grandes y los chicos lo que saben es chatear y cosas por el estilo pero ahí se acaba. Otra cosa que se demostró es que cuando empiezan a programar por ahí la gente grande que tenía más dificultades con toda la parte de la interface, les iba muy bien.

    F: ¿Qué opinión le merece el involucramiento de la Universidad en este tipo de actividades?

    D.K.: La universidad pública sigue siendo la principal generadora de conocimiento tiene que estar involucrada en la formación de los docentes, no puede no estarlo. Sobre todo, porque los estudiantes de educación media de hoy son los estudiantes universitarios de mañana. La universidad no puede no participar de la formación de los docentes y, de alguna manera, de los chicos. Y por otro lado, hay una responsabilidad social porque todos nos formamos en una universidad pública y para nosotros es poder hacerle una devolución a la sociedad, más allá de nuestro trabajo cotidiano. También es muy importante que hayamos encontrado un vínculo con FEDUBA para hacerlo en un sindicato, que en estos últimos tiempos los sindicatos se juegan mucho por cuestiones sectoriales o defienden intereses que aparecen contrapuestos a los intereses de la sociedad. Y, en este sentido, FEDUBA es una alternativa que muestra que el sindicalismo puede estar tomando problemáticas sociales.

    Entrevista realizada por Alelí Jait para FEDUBA

  • Carta Abierta Nº 12. La diferencia

    1. El actual gobierno mantiene una diferencia que se hace notoria cuando crece la espesura de hechos que son portadores de cierta turbación y ambigüedad. Pero en las innumerables tensiones de la hora, permanece siempre un sentido decisorio ligado a un círculo efectivo de protección de las grandes reformas introducidas en la vida social, en la economía de los sectores populares, en las acciones que involucran al Estado asumiendo responsabilidades colectivas indelegables. Y, desde luego, en el tejido de la memoria nacional, como lo demuestran los juicios que siguen ensanchando las fronteras de la democracia activa, hijos del hiato que significó la decisión de que los símbolos del terrorismo de Estado caigan de las paredes del Colegio Militar en donde superponían la historia aciaga del pasado con las historias nuevas que debía vivir el país.

    Así, el kirchnerismo es un implícito y explícito sentido de la historia basado en el igualitarismo político, social y de género; en el desarrollo nacional compartido con nuevas políticas ambientales, lo que aún debe perfilarse con vigor e imaginación nueva; en la modernidad basada en críticas pertinentes a la globalización; en el autonomismo de los movimientos sociales, aun cuando entre ellos y el Estado todavía deben generarse posibilidades más ricas de interrelación; en la promoción científica y técnica bajo el doble resguardo de la soberanía nacional y la autonomía del pensamiento crítico; en un latinoamericanismo activo que se inspire en los legados más que centenarios y pueda concretarse en el siglo XXI en nuevas sociedades mancomunadas sobreponiéndose a las acciones desestabilizadoras que son un acecho permanente, como lo demuestra el caso del Paraguay. Y tantos otros hechos, operantes en la memoria pública, que no se pueden oscurecer por los tropiezos y obstáculos que se ciernen en el horizonte. Pero el kirchnerismo es también una actuación posible, necesariamente creativa, en un mundo capitalista en quiebra, que como decían viejos y respetables escritos, surge y crece con sangre entre sus poros, arrastrando a los procesos populares, muchas veces, en su ordalía de decadencia y servidumbre.

    Brecha, pausa, fisura, hendija, diferencia. Quedémonos con esta última palabra, aunque las demás son parecidas. En todos los casos se desea significar la figura de una innovación en la espesura de hechos, y como se ha dicho, de una peculiaridad irreductible que subsiste en el movimiento político que gobierna el país a pesar de que se lo quiere ver inmerso en el manejo de arbitrariedades, como disuelto en retrocesos y pequeñas maniobras de subsistencia. Decir diferencia presupone una fórmula para volcar los hechos hacia la percepción de las novedades, que los hace distinguibles a pesar del cúmulo de incidentes circunstanciales y con apariencias contradictorias con el significado que los origina. Es que el kirchnerismo, en primer lugar, es un modo de tomar decisiones bajo el acoso de severas circunstancias políticas. Hay en la Argentina un rompecabezas que no se descifra con los conocimientos clásicos, aunque muchos de sus tramos son sabidos. Continúa entre nosotros la tarea de desfondar el núcleo principal de creencias que selló, hace casi una década, la voluntad de revertir en el país los daños inferidos por una revolución conservadora indefendible, aunque sus consignas destructivas todavía se resistían a salir de escena luego de la formidable crisis del 2001, como lo prueba la votación del 2003, donde Menem aun ocupaba el primer lugar y el no muy conocido Néstor Kirchner el segundo. Para percibir lo que mencionamos como desfondamiento o violentación, basta leer los diarios, porque en ellos está la noticia y también el ariete que las recrea a la manera de un bonapartismo mediático.

    ¿Cómo se produce el permanente quebrantamiento de la institución gubernativa a partir de los procesos contemporáneos de la justicia y del bonapartismo mediático? Podemos ver que bajo el acoso de un impresionante aparato comunicacional se emplean estilos profundamente corrosivos. Toda inmediatez es promovida como si no hubiera diferencia entre las ocurrencias desdichadas en una sociedad compleja –accidentes varios, hechos de sangre, vulnerabilidad de derechos, todos los sucesos lamentables de la vida injusta, que no ha desaparecido de ninguna de las grandes metrópolis mundiales, inclusive las nuestras-, con lo que podríamos llamar la Culpa Estatal. Tan sólo los que insisten machaconamente que la Presidenta no distingue entre su vida privada y los asuntos públicos, son quienes presentan la imagen de una sociedad quebrada por la inseguridad, la corrupción y la inflación. Para mostrar esta tesis, una batería de imágenes de situaciones de criminalidad se encarga cotidianamente de privar de contextos y de marcos explicativos singulares a acontecimientos que parecerían emanar de un gran hueco donde las vidas están en peligro constante y la responsabilidad de todo ello recaería sobre el Estado.

    Todo gobierno de raíz popular hoy está en riesgo y debe partir de esa premisa. Y para disminuir esos riesgos sólo vale acentuar y promover un sentido de realidad tan efectivo e histórico, como empírico e intelectual. Este reclama una nueva visión crítica de los modos comunicacionales que no sólo por ideología y voluntad, sino también por su configuración tecnológica, encarnan una suerte de gobierno de las almas, donde se infunden las nociones fundamentales de miedo, el primitivismo justiciero del vengador y el pensamiento descartable y rápido, basado en golpes pulsionales que anulan toda mediación entre sociedad e instituciones. No se trata de negar la existencia de problemas, pero todos ellos, pasados por los tejidos conceptuales y redes mediáticas, adquieren un estatuto fantasmal, son generalizables como juego inmediatista de las conciencias, infundiendo un sentido de ciudadanía aterrorizada, dispuesta -frente al abismo conceptual que se les presenta- a darle sustento a ideologías de mano dura, securitistas, planes de ajuste, pedagogías del pánico; en suma, derechización de las sociedades.

    Contra eso nos expresamos y luchamos. Sabemos que para atacar al gobierno, se ataca la diferencia que encarna. Y para eso se recurre no apenas a los grandes mitos comunicacionales de la vida segura y purificada –mito despolitizador, pues sólo la política pública y colectiva puede dar seguridad democrática a las poblaciones sin artificializar las formas de vida-, sino a enviar sus arietes de izquierda a las zonas de superposición con los grandes aglutinantes de la globalización –por ejemplo, la política minera, que aún no cuenta con suficientes resguardos en cuanto a las exigencias ambientales y, más todavía, a las exigencias de vida de las comunidades cercanas a los establecimientos extractivos -, sabedores que allí hay tareas incumplidas, definiciones que deben transitarse. Pero al señalarse que se está frente a un gobierno que sostiene esquemas económicos atravesados por las dificultades de la hora, los grandes medios han decidido el esfuerzo máximo de travestismo. Mientras acusan al gobierno de apócrifo, deciden ser de derecha cuando atacan los horizontes avanzados en cuanto a las política de derechos humanos; deciden ser de izquierda cuando atacan las políticas extractivas; deciden ser lo contrario de lo que fueron en el 2008 cuando en el 2012 sugieren un sojadependencia; deciden ser libertarios cuando atacan a los periódicos oficiales por ser “pautadependientes”, abandonando como una ilusión adolescente su situación real de ser los grandes medios de comunicación que, a su vez, son empresas del capitalismo internacionalizado, siempre dispuestas a asociarse a las causas más retrógradas del vasto mundo.

    Todo, con tal de atacar la diferencia, aquello que hace del kirchnerismo una instancia que se sitúa en el terreno de la decisión nueva. Nueva por guardar el espíritu de cambio de generaciones anteriores, nueva porque navega en las aguas inciertas de una humanidad sometida a poderes coercitivos e inhumanos, y preserva el hilo esperanzado de una sociedad con derechos y libertades redescubiertos para innovar las prácticas políticas. La lucha por mantener y ampliar la brecha está a la orden del día. No se ha oscurecido esa diferencia por la serie de obstáculos que surgen transversalmente de las afueras y del propio interior de ese movimiento político, si lo definimos como colector de amplias modalidades del ser político, tal como se ejerce en los partidos populares argentinos. Ante ello, son necesarios nuevos procedimientos, o la conciencia de nuevos procedimientos que eviten que la distancia de hecho y de derecho producida respecto a la política tradicional, sea devorada por esa misma política tradicional que tiene a su disposicion toda clase de máscaras para su oficio de desfondamiento: máscaras de moralidad abstracta y de izquierdas que no son lúcidas ante la paradoja.

    Una nueva derecha quiere que se olvide que lo que da fuerzas a esta experiencia contemporánea es el modo cómo, desde sus comienzos, se ligó a la idea de resistencia en los 90, a las movilizaciones sociales inaugurales del siglo XXI y a las tenaces luchas por la memoria y por los derechos, para entonces sumergir la diferencia que organizó el espacio político de esta década. Lo suyo es el aplanamiento cultural a las formas más establecidas de un optimismo comunicacional y sentimentaloide, la legitimación de políticas de criminalización social ejercidas por policías bravas que siguen utilizando la tortura como brutal método represivo, la despolitización enunciada como horizonte de la gestión estatal, la realización de medidas de contención social sin vocación transformadora. Se erige, explícitamente, como alternativa de un tipo de concepción de la política que es conflictiva porque se pretende transformadora, que es reapertura de problemas porque se sabe disruptiva, que por muchos momentos parece apenas balbuceada pero porque no renuncia a su propia invención.

    No puede haber, para nosotros, continuidad entre la experiencia política de la que somos parte y esa nueva derecha que quiere erigirse como heredera. Porque si apoyamos la ley de medios es también porque debatimos el formato bajo el cual se forjan subjetividades a la orden de la sociedad del espectáculo. Porque si habitamos el presente con angustia y entusiasmo es porque no creemos que el horizonte pueda ser definido por una idea de felicidad colectiva centrada en el consumo y en la reproducción del capital. Porque si hacemos política es porque vemos, en la escena contemporánea, los intersticios a expandir no sólo para la reparación de los muchos daños que vivió nuestro pueblo, sino también para la creación de formas de vida emancipadas. Nada de eso persistirá si triunfan aquellos que quieren acotar el kirchnerismo a una etapa casual del peronismo, transitoria y renunciable, declarando sucesores naturales a las derechas internas. Lo que está en juego no es poco. Y no se trata de una oscura disputa de poder sino de la posibilidad de que lo sucedido y lo realizado no sea liquidado por los agentes de la repetición, ni conjurado por las fuerzas –múltiples y extendidas- del conservadurismo argentino, presente tanto al interior como fuera de la alianza electoral triunfante.

    La situación en el movimiento obrero organizado deja en evidencia el enorme retraso que existe en el campo nacional y popular con respecto a superar viejas modalidades de organización corporativa y de connivencia con las patronales que hoy se transforman en un lastre para el proceso que vivimos. Durante décadas se amasó en Argentina un modelo de sindicalismo que si bien defendía, en algunos casos, los derechos de los trabajadores que representaba, al mismo tiempo fue constituyendo lógicas empresariales en su interior y cercenando alternativas. De allí el nombre de “corporación” que se ha arrojado a la discusión pública. Si la actual hora argentina es, como creemos, de profundas transformaciones, y si está en juego la democratización de cada vez más esferas de la vida social, entonces lo que alumbra este conflicto es la posibilidad de modificar las antiguas organizaciones sindicales. Hoy necesitamos de la participación de los trabajadores, representados democráticamente, en la convocatoria a discutir la participación activa en la construcción conjunta del proyecto nacional.

    La ruptura de un sector de la CGT con el gobierno, y su sorprendente alianza con la derecha, contrasta tanto en prácticas sindicales como en posicionamientos políticos con la experiencia que expresan los gremios nucleados en la CTA que conduce Hugo Yasky. A esta constatación no son ajenos ciertos sectores de la clásica central obrera, pero su rol minoritario diluye las posibilidades de incidir en los grandes trazos de la política que se construye desde Azopardo.

    En el mundo sindical, las viejas conducciones no pueden admitir que la incorporación de más de cuatro millones de jóvenes trabajadores al circuito productivo acentúe la urgencia de un modelo sindical distinto, con democracia interna y mayores libertades de actuación y representación. La actual legislación no ha podido impedir la fragmentación política de las estructuras tradicionales, ni garantizar que alguno de esos fragmentos sea genuino apoyo para el proyecto que gobierna la Argentina desde 2003. La ruptura de su alianza con el gobierno no acredita, para Hugo Moyano, el papel que tampoco pueden acreditar para sí aquellos que claman para sucederlo.

    La crisis del viejo modelo sindical seguirá siendo una atmósfera propicia para el conservadurismo y la reacción si no es superada con la promoción de leyes que garanticen la plena participación de los trabajadores, que establezcan métodos transparentes de elección, que ilegalicen los procedimientos y prácticas que naturalizan el fraude y la proscripción de listas opositoras, que aseguren la incorporación y representación de las minorías y que, en definitiva, preserven la autonomía sindical y la plena libertad de agremiación.

    En esta escena el juicio y castigo a los culpables materiales e intelectuales del asesinato del joven Mariano Ferreyra, cuyo principal acusado es José Pedraza, constituye un inédito hecho contemporáneo que, paradojalmente, surge de un reclamo social, de las actuaciones estatales y de los giros político-culturales profundos de la etapa política, más que de una impostergable revisión del propio sindicalismo en crisis. Un antes y un después quedará sellado por el resultado de este juicio en el que no puede quedar habilitada ningún tipo de impunidad.

    Por eso insistimos: son necesarios nuevos procedimientos, porque la diferencia que el kirchnerismo encarna está a la vista. Como ciertas constelaciones, en el agitarse de los días, a veces se ve más nítida y otras no, se balancea entre las zonas penumbrosas de un país difícil para las grandes transformaciones. Para los que hace mucho entienden qué es lo que está en juego, es precisamente por eso –por la diferencia, que es la forma de la esperanza- que lo atacan.

    2. Si algo se viene construyendo como identidad del proyecto en despliegue es lo democrático-nacional-popular. La frase no es un clisé, pues está abierta a la vida cotidiana, a las clases sociales productoras, a los intelectuales de todas las corrientes que interpretan con pluralidad de estilos las necesidades de un cambio civilizatorio. Lo recorrido desde el 2003 instituyó a la autonomía financiera como raíz de la política económica y también de la propia cultura de esta etapa histórica. Desendeudarse y ser libres para formular nuestros planes, establecer nuestra fiscalidad, direccionar nuestro crédito, manejar nuestra moneda, disponer de nuestras reservas, controlar los movimientos del capital especulativo, evitar la fuga de divisas. Una libertad que, articulada con valores patrióticos, resiste las imposiciones de las hegemonías mundiales, de amarrar con una lógica unívoca las institucionalidades nacionales, naturalizando un pensamiento único con un lenguaje hecho de palabras que hoy las mayorías populares perciben como penurias, mientras ellos las pronuncian como dogma de la virtud: mercado, ajuste, austeridad, clima de negocios. La nueva época fomentó el renacer de la industria y el vigor del consumo popular, lo que hubiera sido imposible sin el reencuentro de la economía y la política, de la mano de las decisiones distributivas.

    El tránsito de años y de esfuerzos ha dejado una marca en la conciencia y la sensibilidad popular: no hay vuelta atrás, no se atará más el destino nacional al capital financiero internacional y sus préstamos usurarios. Ser dueños de lo nuestro conduce a otros debates y objetivos peliagudos: definir el proyecto de país, de estructura productiva, de diversificación sectorial, de innovación tecnológica, de modelo extractivo, de articulación en la integración regional; nada de esto puede ser agenda del mercado ni de decisiones de corporaciones oligopólicas, sino una cuestión de ciudadanía. Así, la determinación del ingreso de inversiones extranjeras reclama ser involucrada en esa esfera, con la discriminación estatal de cuáles son virtuosas y cuáles son innecesarias e indeseadas.

    El ingreso indiscriminado de inversiones extranjeras vivido en otras épocas de nuestra historia significó desarrollismo sin desarrollo, restricción externa en lugar de aporte genuino de divisas, dependencia y no autonomía de la tecnología, estructura económica deformada cuando se la requiere integrada, polarización social que frustraba el anhelo de justicia distributiva, acentuación de las brechas entre regiones que conspiraba contra la unidad nacional. No hay proyecto de desarrollo conducido por una plétora de inversiones extranjeras descontroladas y con destinos errantes. Así, entre un desarrollismo mercantil y un proyecto nacional de desarrollo hay un abismo. El segundo necesita de un plan ejecutado por los liderazgos y representantes populares, apoyado en la participación social y su conducción descansa en la dinámica de un bloque social diferente.

    La nacionalización de YPF es un hito hacia la conquista de la autonomía económica. Junto al Correo, AYSA, la estatización de la administración de los fondos previsionales, Aerolíneas Argentinas, son decisiones políticas que revierten la descalificación que sobre la capacidad empresaria del Estado introdujo, en el sentido común popular, la hegemonía neoliberal. La subsistencia de ese prejuicio es un lastre, una rémora del desprecio por la política, un residuo del elogio de lo privado sobre lo público. Recuperar -revitalizado, mejorado y corregido- ese papel del Estado, es vital para profundizar los cambios. Por eso, todo error en la conducción de la gestión estatal, toda desidia o interés particularista en este ámbito, revista una doble gravedad, la que significa en sí misma, y lo que carga en ella como desprestigio de la llave maestra de la reconstrucción popular: la democratización operativa del ámbito de la acción colectiva pública, encarnada en sus instituciones estatales para las cuales ser mejoradas es su obligación inherentemente ética y política.

    Sin esa recuperación resulta imposible contrapesar la extranjerización heredada del neoliberalismo, uno de los ejes principales para la apropiación de los activos y su renta nacionales de la globalización financiera. La YPF previa a la nacionalización, la administración y el estado de las concesiones ferroviarias con sus episodios trágicos y los comportamientos oportunistas en la fuga de capitales son muestra acabada, por sus falencias, limitaciones y degradaciones, de la ausencia de una gran burguesía nacional que pueda jugar -por sí- ese rol. Más productivos y justos resultarán esfuerzos en apoyo y fomento del despliegue de un empresariado mediano ligado al empuje de mejoras en la productividad, a la redistribución de ingresos, y a un destino propio comprometido con la suerte del proyecto. De la misma manera, deberán seguir profundizándose los esfuerzos por sostener y ampliar las experiencias de economía social que hoy recorren el país más allá y pese a la invisibilización a las que son sometidas.

    El abordaje de la cuestión minera, que se entrecruza en los mismos nudos problemáticos, no puede resumirse en un productivismo que omita que toda producción es un acto social responsable, ni por una concepción purista de la naturaleza que omita que es el trabajo humano el que la transforma en habitable; sólo que la habitabilidad colectiva regida por el trabajo debe hacer de éste un núcleo que albergue por igual las grandes funciones de la tecnología y las conquistas del pensamiento crítico, según las cuales toda relación social, y toda relación del hombre con la naturaleza y sus dones, es en última instancia de carácter ético. Por eso se demandan justamente enfoques integrales que contemplen tanto la explotación de riquezas con potencia generadora de divisas, como el cuidado del ambiente y la integración de cadenas productivas que eliminen la lógica de persistentes economías de enclave, en las cuales la explotación se reduce a extraer y exportar minerales sin una doble mediación: tanto la mediación industrializadora autónoma como la mediación ética ambiental, de interés de los pueblos, no sólo los que habitan las regiones afectadas por esa explotación, sino de las naciones en su conjunto. Nada mejor que el ejemplo de YPF para avanzar hacia una minería sustentable aceptada por los pueblos a través de eficaces mecanismos de consulta: una empresa nacional que tenga centralidad en el desarrollo de la actividad y cuya racionalidad exceda la acotada mira de la eficiencia basada en la rentabilidad de los grupos oligopólicos.

    Esa centralidad y revitalización de las instituciones del Estado es requerida también para revertir el deterioro producido por años de reacción conservadora en el sistema de salud. Sistema fragmentado, ineficiente e injusto, resultado de los sucesivos e intencionados golpes destinados a destruir lo público y dejar el campo libre a la voracidad del mercado. Y aunada a una noción de derecho a la salud, pero en igual relevancia a la expansión de derechos civiles que hoy atraviesa el debate público, se presenta la necesidad de legalizar el aborto y haciéndolo de alcance libre y gratuito, salvando vidas que por condición social no acceden hoy a intervenciones adecuadas, y realzando el derecho a la maternidad por sobre la servidumbre de la mujer.

    3. Una de las palabras que todos los pueblos aprenden a pronunciar con prudencia es la palabra tragedia. En este caso podemos decirla. La verdadera hecatombe económico-social internacional que proviene de la crisis de la financiarización construye un momento trágico de la historia contemporánea: destrucción de servicios públicos que devienen en la desatención de derechos económicos y sociales; organismos internacionales de crédito interviniendo como policía financiera para garantizar las acreencias de los bancos en las periferias europeas; Estados nacionales del centro del mundo puestos al servicio de los intereses de las entidades bancarias de sus países; emisión desenfrenada de divisas para el salvataje de las ganancias y los capitales de los especuladores.

    Personajes mediocres gobiernan potencias como sombríos espantajos que balbucean lenguas susurradas, cuando no directamente dictadas por el poder financiero y emiten discursos que reclaman mayores ajustes y penurias a los pueblos y regiones mundiales ya acosados por la globalización del capital bajo una implacable estrategia especuladora, mientras los propios esquilmadores se solicitan a sí mismos la continuidad de las políticas que condujeron al desastre. Ni una luz, ni una idea, ni un asomo de inteligencia estratégica en las entrañas de un poder mundial cada vez más tentado y familiarizado con las lógicas de la impunidad. Impunidad de las guerras injustas, de los ajustes despiadados, de los racismos, de las fronteras para los pobres y el internacionalismo para los capitales. Se está construyendo, ante nuestros ojos, un destino que bordea un sentimiento aterrador, con nuevas formas de vigilancia mundial, operaciones clandestinas e intervenciones militares que provocan lo mismo que dicen querer combatir, rediseñándose en las sombras un nuevo código penal sigiloso que internacionaliza puniciones, regula su misma ilegalidad e introduce en el propio campo civilizatorio nuevas formas de violencia disciplinadora, que incluye acciones militares selectivas que no quieren abandonar la conciencia humanista de Occidente, por lo que se consuelan creyendo que son acciones de la razón los más bárbaros atropellos contra la condición humana. Por eso, nosotros, también actuamos para rescatar un legado filosófico y moral, que aun con sus renunciamientos y deficiencias, todavía puede construir un destino colectivo basado en libertades irreductibles y consideraciones últimas de la razón política inspiradas en las raíces de autodeterminación que tiene toda vida colectiva.

    La crisis que hoy se vive es una concurrencia compleja de discursos, sistemas y políticas. Es la evidencia de un fin de época de retrocesos servidos con palabras edulcoradas que velaban la realidad mientras subterráneamente el proceso avanzaba hacia el actual desastre: fin de la historia, globalización, aldea global. La idea que pudo ser generosa de una humanidad intercomunicada a través de sus mundos de vida, puede quedar en manos de monopolios mediáticos que operan una forma de gobiernos sobre los pueblos, sostenida en el terror subjetivo, el miedo al futuro, el abismo de la historia que solo impondría un refugio en el oscuro placer de la sospecha, en una sociedad del espectáculo que en vez de hacer crecer las artes visuales con el recurso de las tecnologías vistas desde su lado emancipatorio, las ofrecen como circuitos de control de los símbolos de éxtasis, dándole una mísera resolución a la cuestión de la representación, el juego y la felicidad pública.

    Como herida expuesta queda la característica estructural de la época y su actual desemboque: la hegemonía del capital y su despliegue revanchista contra el trabajo, manifestada en una redistribución regresiva del ingreso que facilitó la expresión extrema de la contradicción entre producción y consumo. Sin riesgo para esa hegemonía el capital apuesta a una mayor financiarización y dramáticos recortes de derechos humanos a los pobres. Una ruta a la barbarie. Sin embargo, las luces frente a las tinieblas del mundo central asoman en la periferia. La más prometedora, la más desafiante, la más transformadora es la de la nueva América Latina y el Caribe, que en la situación mundial actual se constituye en lo que podríamos denominar un bloque de resistencia contra la barbarie.

    El concepto de barbarie fue solicitado en múltiples ocasiones para juzgar las paradojas de la historia. Se lo usó para visualizar lo extraño o lo extranjero, aun cuando fuese portador de virtudes que no encajaban en la mochila de los vencedores. Ahora, como un envío de los tantos sacrificados por culturas políticas que cometieron el profundo error de sentirse superiores solamente por gozar del imperio de la fuerza, surge de los horizontes latinoamericanos un dictamen que viene de lejos y se escucha de múltiples maneras: la lucha contra la barbarie implica revisar historias, construir conceptos nuevos que en la maraña de horas de violencia que vive el mundo, rescate nociones arcaicas de libertad creadora con los lenguajes de una modernidad de los pueblos, que muestre que no cortar el hilo de la memoria es lo más avanzado que pueda ejercerse en materia de liberaciones políticas, intelectuales y artísticas.

    Vaya paradoja de nuestros tiempos, reminiscentes como siempre de otros que se presenciaron en el pasado, y que sólo divergen de estos porque la astucia de la historia ha cambiado uno o dos nombres propios; los voceros de esa Europa que parecía ilustrada e inclusiva, cuna de todas las artes y las ciencias y de toda protección social, no trepidan en calificar de populistas a gobiernos democráticos latinoamericanos que han vuelto sus miradas a procederes más ajustados a los deseos y necesidades de sus pueblos. He aquí que si el voto en Latinoamérica y el Caribe está menos “bancarizado” y responde más aproximadamente a lo que necesitan sus indigentes y sus pobres, si crean trabajo en lugar de destruirlo, si sus empresas son más controladas por los Estados y los créditos bancarios se inclinan hacia los pequeños y medianos emprendimientos en lugar de cómo siempre a oligo y monopolios, es porque los acogió el demonio. Pero el pacto con el diablo, gran fábula literaria de todos los pueblos, y que diera tanto en Europa como en Latinoamérica obras literarias ejemplares, desde Goethe hasta Guimarâes Rosa, puede interpretarse hoy como una nueva alianza entre ejércitos tecnológicos y tecnologías financieras, la que usurpando la libre decisión de los pueblos, da curso a una nueva camada de administradores de emergencia que suponen que las poblaciones agredidas canjearán su futuro entrando en las nuevas burbujas del ilusionismo en el nombre de lo que ya no puede pensarse a sí mismo: el capitalismo mundial, en todos sus aspectos.

    Consideran honorable gesta atacar a numerosos gobiernos latinoamericanos, con la rara persistencia de un bombardeo continuo, porque se les ha ocurrido dar pasos hacia la autonomía de los países centrales. Estos herejes han decidido crear y fortalecer la UNASUR y crear la CELAC -una renovada región con expansión de derechos y nuevas formas sociales y económicas-, inspirados en las mejores tradiciones independentistas y patrióticas. Las diatribas son feroces y odiantes. Más aún cuando provienen de los medios de comunicación de la propia América Latina que les son afines y los partidos locales de oposición. Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Dilma y Lula en Brasil, Néstor Kirchner y Cristina Fernández en la Argentina, Hugo Chávez en Venezuela y Mujica en Uruguay, tienen la gran oportunidad, aun en sus diferencias, para mostrar que las fuentes de la democracia que conciben como la mejor forma de organizar la sociedad, implica una noción crítica frente a los que consideran que las naciones libres ya son artificios, meras superficies inventadas como efecto de los grandes negocios, tráficos clandestinos y dominio irracional de la naturaleza.

    El más claro y reciente ejemplo de esta capacidad de la región es la sanción al gobierno ilegítimo que desplazó a Fernando Lugo, acrecentada con la decisión inmediata de incorporar Venezuela al Mercosur. Este hecho, que convierte a la región en la quinta potencia mundial, es la más dura derrota asestada a la diplomacia y a los servicios de inteligencia norteamericanos desde que el ALCA fuera liquidado en Mar del Plata en 2005.

    Por eso es necesario preguntarse si este momento argentino y latinoamericano que se desenvuelve alrededor de los principios de la libertad, la justicia y la dignidad de los pueblos está en riesgo. ¿Es diferente este momento a otros, ya superados, donde se puso a prueba lo que se estaba logrando? Esta pregunta habita en los que han tomado la decisión de colocar sus esfuerzos alrededor de los principios legítimos que animan estos gobiernos de la transformación. No hay dubitación en nuestro apoyo, que se mantiene activo precisamente porque la pregunta por el riesgo, al hacerse, obtiene respuesta afirmativa. Si hay riesgo, que lo hay, hay redoble de la circunstancia solidaria con los gobiernos democráticos de la región. Por eso tomamos la palabra junto con nuestro pueblo, que busca, recuperando antiguas memorias y experiencias, atesorar en sus manos el destino colectivo, cuando pasa del uno aislado al múltiple, contradictorio y expresivo, diletante y combativo, critico sin razón o con fundamento, que habita en el corazón de toda realidad. De ese pueblo somos parte. Este es el que ha decidido estar, en su mayoría, junto a nuestro gobierno, porque la historia marca su lugar.

    Desde los 70, donde todo nuestro continente hervía en los pueblos movilizados por una historia diferente de la que labraron durante décadas la alianza entre las oligarquías locales, los grandes multimedios y los representantes de los intereses norteamericanos, la lucha dejó miles de muertos, cuya memoria destella como reclamo incesante por la justicia. En los 90 el carnaval alegre del salvaje capitalismo festejó el triunfo de los poderosos y el de la miseria económica y moral de los pueblos. Aunque no es la historia esa mochila cargada con anécdotas y fechas, actos heroicos y traiciones, frases célebres y olvidadas, nombres de hombres que figuran con los datos del vencedor y del vencido. Hay una historia que se repite y vuelve a lo mismo. Pero hay otra, la que nos muestra lo que se repite en la historia cuando esta repetición proviene del futuro, y conservando lo más innovador, el acontecimiento del pasado, introduce una diferencia que resitúa ese acontecimiento, le da dimensión y sustancia, lo convierte en poder para realizar esas transformaciones que se pusieron en juego y fueron derrotadas.

    No es una cuestión casual, aunque admite porciones importantes de anomalías en lo que nunca es el trazado lineal de una historia. Algunos, como Néstor Kirchner, pusieron en juego la capacidad de captar el momento y hacer lo necesario para la reparación del olvido que había caído sobre el pueblo, para recuperar la política como arma de transformación. No haremos el recuento de lo logrado y que se continua, sin duda, en lo que Cristina Fernández produce en medio de las inclemencias de la hora y que es la continuidad histórica de una posición, de una decisión que transforma las luchas de los 70 en un accionar sin tregua por la igualdad, la justicia social y económica de este tiempo, convirtiendo las heredadas utopías en el poemario laico y complejo de la acción popular. La entrada de cientos de miles de jóvenes a la política anticipa el rostro del futuro, porque sin una movilización masiva, en los momentos necesarios, queda sin soporte un proyecto que busca aún su tono, sus palabras justas, en medio de decisiones que tomadas siempre en tiempo de urgencia, han cambiado la manera y la intensidad de la discusión política en el país.

    Si hablamos de riesgo sin mordaza alguna, sin ningún condicionamiento a nuestro apoyo irrestricto a este proyecto popular, es porque el bloque del poder tradicional puede aparecer como vencido, pero simplemente posterga, hasta encontrar el momento adecuado para golpear sobre estas jóvenes democracias populares. En nuestro país lo intentaron con la Resolución 125, y no pudieron. Pero han logrado voltear, utilizando los recursos cínicos del republicanismo constitucional y en nombre del rescate de la propia democracia de las manos de sus supuestos pervertidores, la incipiente democracia paraguaya e instalaron, nuevamente, en Bolivia, la idea de un golpe contra el presidente Morales. Como si de una recurrente pesadilla se tratase, la instalación en Mariscal Estigarribia, Paraguay, de la base militar de los EEUU, con 1500 marines con inmunidad diplomática y un aeropuerto donde pueden aterrizar sus gigantescos aviones, recuerdan la evidente injerencia norteamericana en tramos aciagos de una historia no tan lejana que reclama de nosotros, y de nuestros gobiernos, el estado de alerta y denuncia que garantice la continuidad de los proyectos democrático populares.

    Pero sabemos que este escenario no es todo. Hay debates que nos corresponden a nosotros, como argentinos. La potencia imperial es previa a sus representantes, a las alianzas históricas con ese sector que representa lo inmóvil de la historia y, más aun, el lánguido reclamo de retroceso de lo tanto que se ha logrado en la Argentina en estos años de gobierno popular. Ese sector nunca se dará por vencido. En la defensa de sus intereses, que radica fundamentalmente en sus tasas de ganancias. Por esto, es necesario afirmar, continuar, debatir, la lógica y hasta diríamos la epistemología que haga imposible este retroceso del país, respecto al avance formidable de estos últimos años, con la única arma posible: profundizar, corregir, proponer, movilizar.

    Por otra parte, los pueblos y los gobiernos de Suramérica, son navíos en la tormenta que asumen la responsabilidad de rediseñar las magnas normas para que coincidan con los procesos de transformación que suceden en varios países de la región viabilizando, en algunas de esas experiencias populares, la eventual continuidad democrática de liderazgos cuando estos aparecen como condición de esta inédita etapa regional. Ello configura un “momento constitucional”, apropiado para ligar las transformaciones en curso y el andamiaje legal. No se trata de imponer normas, sectorizar gobiernos, arbitrar en causa propia en cuestiones de grave significación institucional, sino de pensar en forma completa el decurso de una historia. Si las formas más relevantes de los cambios deben ser protegidas, un armazón novedoso de normas debe legislar a una escala constitucional admisible y nueva, las relaciones entre el Estado y la sociedad, entre la producción y el consumo, entre la economía y la política, entre la república y la nación, entre los derechos particulares y los derechos sociales.

    Es posible que no se resista a utilizar la fácil calificación de nombrar el fenómeno como “constituciones de última generación” por la obviedad imperiosa de aparecer como nuevas, pero conviene descubrir y destacar que lo que las distingue es tanto el proceso que las genera como las definiciones con que rediseñan a las naciones. No se trata del antiguo constitucionalismo que lanzaba sus dictámenes luego del crepúsculo, luego de que las guerras terminaran y permitieran que “el buho de Minerva alzara vuelo”, sino que ahora el propio saber constitucional es parte de las acciones políticas reales. El proceso que aquí se desea es envolvente, popular, participativo, no se reduce a la mera emisión de un voto eligiendo a los que en la situación serían los constituyentes. El mandato se cuece en un intenso debate democrático y masivo, en algún caso entremezclado con innovaciones más sensibles de las formas de representación.

    Un nuevo cuerpo normativo, realizado y sostenido por un sujeto constituyente popular, debe establecer una barrera antineoliberal, en el reconocimiento de la multiculturalidad, la reconstrucción de la geometría del Estado, la inclusión de nuevas formas de propiedad, el dominio nacional-estatal de los recursos naturales, la protección del ambiente humano y natural, el reconocimiento de la salud como derecho y las responsabilidad del Estado para ofrecer respuestas integrales a la necesidad de salud de las poblaciones con eje en servicios públicos, el respeto a la heterogeneidad lingüística del territorio nacional, las relacionales colaborativas entre sociedad y Estado: en suma, el reconocimiento de áreas que requieren un gran debate imprescindible.

    ¿Cómo no reconocer que Argentina necesita una nueva Constitución? El proceso de transformación en curso que en nuestro país reconfigura la nación es parte del fenómeno que recorre Suramérica. Y este fenómeno, sea que atraviese momentos de bonanza como de riesgo, merece una altura constitucional diferente. Esta es nuestra convicción y nuestro compromiso.-

  • FEDUBA presentó un amparo colectivo contra la política de cesantías de la UBA

    FEDUBA sigue exigiendo el cumplimiento de la ley de jubilaciones docentes y reclama que las autoridades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) pongan fin al desconocimiento de una ley de alcance nacional. En ese marco, el sindicato de trabajadores docentes de la UBA, junto con la Federación Nacional de Docentes Universitarios, (CONADU) presentó esta semana un amparo ante la Justicia Nacional del Trabajo contra la política de cesantías impulsada desde el Rectorado.

    La acción cautelar pretende dejar sin efecto las medidas tomadas en virtud de inconstitucionales resoluciones y solicita la reincorporación de aquellos docentes universitarios que fueron dados de baja de sus funciones luego de cumplir los 60 o 65 años de edad. El amparo intentará también evitar nuevas cesantías y posibilitar la permanencia de los docentes universitarios hasta el plazo estipulado por ley, 70 años de edad, cumpliéndose así las garantías que a los trabajadores les confiere el art. 14 bis de la Constitución Nacional.

    Entre las acciones que FEDUBA viene llevando a cabo se destaca la presentación del reclamo ante la OIT de parte de la delegación encabezada por Hugo Yasky, Secretario General de la CTA; y la denuncia del incumplimiento en la UBA de la Ley de Jubilación Docente Universitaria, sancionada por el Parlamento, en reuniones con el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, Raúl Eugenio Zaffaroni, y con varios Diputados Nacionales. También se difundieron solicitadas y realizaron clases públicas que contaron con el apoyo de la comunidad educativa en general.

    “Lamentablemente, una vez más la cuestión se judicializó y esa vía es lenta, aunque confiamos en que la resolución será favorable pues es difícil desconocer una Ley Nacional votada por unanimidad. Por otra parte, y como tenemos que resolver el problema inmediato de los docentes cesanteados, desde FEDUBA estamos gestionando ante los Decanos todos los casos que se acercan; teniendo siempre bien en claro que esto no resuelve la cuestión de fondo, que tiene que ver con una interpretación errónea de la Autonomía Universitaria por parte de la UBA”, sintetizó María Inés Vignoles, Secretaria General de FEDUBA.

    Secretaría de Prensa FEDUBA y CONADU

    Para más información:

    Contra los retiros

    http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-201747-2012-08-24.html

  • FEDUBA Debate en Sociales sobre las cesantías docentes: “Herramientas para entender el conflicto y defender los derechos de nuestros profesores”

    Como parte de las acciones realizadas por FEDUBA contra la política de cesantías de la UBA, este viernes 24 de agosto a las 19 hs en el Hall central de la Sede de la Facultad de Ciencias Sociales de Constitución, Santiago del Estero 1029, se realizará la charla –  debate “Herramientas para entender el conflicto y defender los derechos de nuestros profesores”.

    Participarán de la charla Adriana Clemente, Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales; Roberto Pompa, Consejero Directivo y docente de la carrera Relaciones del Trabajo; María Inés Vignoles, Secretaria General de FEDUBA; y Mario Toer, Secretario Adjunto de FEDUBA.

    La charla-debate es una de las tantas acciones emprendidas por FEDUBA (ver: http://feduba.org.ar/?p=4231) con el fin de frenar la política de cesantías llevada adelante  por las autoridades de la UBA que, amparándose en una falsa autononomía universitaria, desconocen una ley de alcance nacional.

    La Ley de Jubilación Docente Universitaria sancionada en el 2009; las acciones del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales desde el inicio del conflicto; la situación de la carrera de Relaciones del Trabajo (una de las carreras más afectadas); y la presentación de amparos colectivos por parte de FEDUBA, serán los puntos que los panelistas abordarán en la charla-debate.

  • Comenzó el Programa de Actualización en docencia universitaria de FEDUBA en Sociales

    La cantidad de inscriptos al Programa excedió largamente las vacantes previstas, lo que confirma el diagnóstico de FEDUBA sobre la necesidad de que la formación docente sea una política institucional de las facultades y de la UBA.

    Comenzó el Programa de Actualización en Docencia universitaria de FEDUBA en la Facultad de Ciencias Sociales, con una cantidad de inscriptos que superó las expectativas del gremio. Los inscriptos provienen mayoritariamente de la Facultad de Sociales pero también del Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), y de la Facultad de Medicina. Además, gran parte de ellos, son auxiliares docentes.

    Según Damián Paikin, Director Académico, “El programa viene a dar respuesta a dos cuestiones centrales. Por un lado, se trata de generar un espacio de capacitación, particularmente orientado a los jóvenes graduados que hoy se desempeñan al frente de cursos. Este segmento es hoy un sector altamente formado, muchos de ellos con postgrado en curso o terminado, pero que adolecen de una formación específica en relación a sus capacidades didácticas y pedagógicas.”

    Además, “viene a dar respuesta a un desafío central para cualquier institución educativa y que tiene que ver con la formación continua, en forma gratuita, de sus trabajadores. Este punto, viejo reclamo sindical, hoy entronca directamente con la discusión sobre la carrera docente que se viene llevando adelante tanto con el gobierno nacional como con los rectores”, aseguró Paikin.

    Para el Director Académico del Programa, las expectativas giran en torno a poder consolidar esta iniciativa, ampliarla al resto de las facultades e incluir su realización en los distintos métodos de evaluación docentes.

    “No puede ser que en la grilla de los concursos pese mucho más la experiencia en investigación que la formación docente. Un profesor debe ser investigador, pero ante todo tiene que tener la capacidad de trasmitir sus conocimientos al alumnado en forma clara, motivarlos para su formación, así como también trasmitir valores asociados a la disciplina y al rol social que debe tener la universidad, particularmente en estos tiempos de grandes y felices transformaciones”, concluyó Paikin.

    El objetivo del Programa de Actualización en Docencia Universitaria –que ahora también se implementará en la Facultad de Filosofía y Letras- es garantizar el derecho a la formación docente universitaria a partir de una instancia institucional y con reconocimiento de posgrado.

  • Abierta la inscripción al Programa de Actualización en Docencia Universitaria en FFyL

    Del 21 al 31 de agosto está abierta la inscripción al Programa de Actualización en Docencia Universitaria de FEDUBA que se dictará en la Facultad de Filosofía y Letras. De este modo, todos los trabajadores docentes universitarios tendrán la posibilidad de acceder al curso de formación de posgrado gratuito, al igual que en la Facultad de Ciencias Sociales.

    FEDUBA amplía la capacitación de posgrado gratuita y lleva a la Facultad de Filosofía y Letras el Programa de Actualización en Docencia Universitaria que también se implementó en la Facultad de Ciencias Sociales. El Programa está orientado a profesionales que se desempeñan actualmente en la docencia universitaria, de grado o posgrado en Universidades Nacionales, y es de carácter gratuito.

    El objetivo general del Programa es “ofrecer una formación sistemática y fundamentada en las disciplinas pedagógicas a los profesionales que se desempeñan en la docencia universitaria.” La carga horaria total del posgrado de actualización es de 128 hs., distribuida en seis seminarios de 16 hs. (1 crédito) y un taller de 32 hs. (2 créditos).

    El Programa de Actualización en Docencia Universitaria es la continuación de la política de formación implementada por FEDUBA en la Facultad de Ciencias Sociales y se presenta como una estrategia institucional de fortalecimiento del cuerpo docente. Esta definición implica una serie de consideraciones político-académicas desde las cuales se asume la formación en docencia universitaria como una tarea primordial en el marco de una determinada perspectiva sobre la  Universidad.

    El Comité Académico del Programa de Actualización en Docencia Universitaria está conformado por Alejandro Balazote, Daniel Suarez, Liliana Sinisi, Silvia LLomovate, Nélida Eiros, Alcira Bonilla, Pablo Imen, y Juan Carlos Radovich. Con el Programa, FEDUBA busca brindar a los trabajadores docentes universitarios la posibilidad de capacitación gratuita en diversas áreas curriculares que fortalecerán el trabajo en el aula.

    Más información:
    Puán 430 PB (12 a 18 hs.)
    Tel.: 4433-5925
    Internet: www.filo.uba.ar. Email: maestria@filo.uba.ar
    ó al Tel: 4953-5037
    Internet: www.feduba.org.ar Email: feduba@feduba.org.ar

  • Finalizaron las II Jornadas sobre Compromiso Social Universitario

    La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), por intermedio del Instituto de Estudios y Capacitación (IEC), llevó a cabo los días 21 y 22 de agosto las II Jornadas Nacionales sobre “Compromiso Social Universitario y Políticas Públicas. Tendencias en la Agenda Universitaria”.

    El encuentro significó un avance más en la tarea que el IEC-CONADU ha comenzado a desarrollar en el marco de las actividades llevadas a cabo el año pasado en la ciudad de Mar del Plata; las que se convirtieron en el primer encuentro para desarrollar un trabajo con una perspectiva distinta, a partir de un abordaje conjunto y una puesta en común de los principales problemas que enfrentan las universidades nacionales de todo el país.

    Al igual que el año pasado, las jornadas fueron útiles a los fines de problematizar las definiciones que giran en torno al concepto de “compromiso social universitario” y sus alcances. Es decir: qué se entiende hoy por compromiso social universitario y de qué modo se traduce en las universidades nacionales.

    “La visión sobre la cual estamos trabajando en CONADU es la del estado y el rol que le compete y cuál es el rol que tendrían las universidades como parte de ese estado. En ese marco entendemos que hay una disputa al interior del estado y que nosotros somos parte de esa disputa y que dentro de esa disputa queremos que el estado, y las universidades, trabajen en función de los sectores más postergados, en función del desarrollo nacional, es decir en función del conjunto del pueblo”, señaló en la apertura de las jornadas Pedro Sanllorenti.

    En ese marco, Sanllorenti destacó algunas de las particularidades que caracterizan a la universidad en aquellos aspectos vinculados a la formación de profesionales, a la generación de conocimiento y a la vinculación y extensión. En tal sentido remarcó que “es bastante incompleta la producción del sistema universitario en función de lo que se denomina como la democratización del conocimiento, es decir de los beneficios que a la comunidad le pueden llegar de todo aquello que la universidad produce”.

    Por ello una de las consideración que destacó Sanllorenti, está fuertemente relacionada con la necesidad de trabajar para que ese compromiso social universitario, “atraviese a todas las funciones de la universidad: la docencia, la extensión, al investigación y la gestión. Es decir que se debe poder medir, se debe poder manifestar en todas las funciones que se desarrollan en la universidad”.

    En ese sentido Carlos De Feo, Secretario General de CONADU, resaltó el papel de los trabajadores docentes universitarios en la lucha por las reivindicaciones docentes y por la posibilidad de por pensar y “discutir la universidad, no desde la simple abstracción, sino a partir del proceso político que vive la argentina”.

    En ese escenario describió cuál fue la principal función de la universidad desde su creación: la de formar a las elites dirigentes. “Qui?as esa haya sido una de las razones por la cuales las universidades latinoamericanas, por depender de otros países, se hayan encerrado en sí mismas y se hayan alejado de su población y de sus propios procesos históricos”, remarcó.

    “Nosotros tenemos que hacer que la comunidad universitaria se discuta así misma, cómo nos podemos frente a esta problemática que nos presenta el tiempo nuevo que vivimos. Por ejemplo, y eso lo estamos discutiendo en CONADU, el derecho al ingreso, pero también el derecho a la permanencia y al egreso. Esa es una deuda que tenemos con la sociedad, porque la universidad garantiza el ingreso, pero hay que trabajar con la función docente para la permanencia y el egreso”, sentenció.

    Para ello el IEC plantea la idea de avanzar en la detección de las dificultades que en la actualidad tienen las universidades nacionales, impedimentos propios de la vida universitaria que es necesario sortear para profundizar el trabajo del IEC-CONADU desde el punto de vista político, gremial, institucional y con el conjunto de actores que intervienen en las universidades.

    Si bien el escenario, en el cual se desarrolla la actividad universitaria, ha cambiado significativamente -sus indicadores dan cuenta de un aumento sostenido del presupuesto, de mejoras edilicias, de la creación de nuevas universidades, de incrementos salariales docentes y no docentes, de aumentos en el número de becas y de la matrícula de estudiantes- el IEC-CONADU plantea la necesidad de elaborar una discusión de conjunto que permita articular investigación, extensión, formación y la relación de la universidad con el sistema productivo, como parte de un todo y no en forma escindida.

    Del encuentro participaron los coordinadores del IEC que se encuentran trabajando en el tema: Dora López (ADUM) y Néstor Cecchi (ADUM), Liliana Demaio, Rectora del IUNA y Presidenta de la Comisión de Extensión del CIN, Jorge Castro, Coordinador del Área de Extensión de la Asociación Universitaria del Grupo Montevideo, Fabio Erreguerena, Secretario de Extensión de la Universidad Nacional de Cuyo, Gastón Salcedo, en representación de Laura Alonso, la Subsecretaria de Políticas Universitarias de la Nación, María Inés Peralta, Secretaria de Extensión de la Universidad Nacional de Córdoba, Daniel Maidana, Director del Centro de Servicios de la Universidad Nacional de Gral Sarmiento, Alfredo Lazzeretti, Diputada Provincial Bonaerense, Verónica Bethencourt, Secretaria General de ADULP saliente, Viviana Macchiarola, Coordinadora Área de Planeamiento de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Liliana Elsegood, Secretaria de Extensión Universidad Nacional de Avellaneda, María Líbera, Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Matías Palacios, Coordinador General del Programa Integral de Acción Comunitaria de la UBA, Luciana Pillado, Universidad Nacional del Centro, Romina Tarifa, Universidad Nacional de Río Cuarto y Roque Romano, Universidad Nacional de Mar del Plata.

    Al igual que ocurrió durante las primeras jornadas sobre el tema, las conclusiones a las cuales arribaron los participantes serán dadas a conocer en los próximos días.

    Secretaría de Prensa CONADU

  • Jubilaciones: acción gremial eficaz de FEDUBA contra cesantías en la UBA

    FEDUBA reafirma su voluntad sobre el cumplimiento de la ley de jubilaciones docentes y reclama que las autoridades de la Universidad de Buenos Aires paren la política de cesantías que están llevando adelante desconociendo una ley de alcance nacional.

    En continuidad con las acciones gremiales y los acompañamientos de las presentaciones judiciales realizadas por FEDUBA que hasta hoy se han llevado a cabo,  el sindicato de trabajadores docentes de la UBA continúa con su enérgico reclamo y dice basta a la política de cesantías impulsada desde el rectorado.

    Cabe recordar que entre las acciones realizadas por FEDUBA se destacan: la presentación del reclamo por las jubilaciones docentes ante la OIT en manos de la comitiva encabezada por Hugo Yasky, Secretario General de la CTA, con quien la comisión directiva de FEDUBA mantuvo una reunión para solicitar la elevación de la demanda un ámbito internacional.

    Asimismo, FEDUBA mantuvo una reunión con el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, Raúl E. Zaffaroni en la que el magistrado expresó su postura e interpretación en relación al problema de las jubilaciones de los trabajadores docentes. En dicha ocasión, entre otras cosas, Zaffaroni dijo: “Obviamente las leyes nacionales rigen para todo el país y la universidad no puede permanecer al margen de eso. Sobre todo las leyes previsionales.”

    Al tiempo que se refirió al problema de la autonomía universitaria en el que se ampara la UBA como artilugio para desconocer una ley nacional: “Yo creo que la autonomía no es soberanía. La autonomía es un ámbito de decisión propio, pero que tiene sus límites porque está dentro del marco de un Estado. De modo que no podemos deformar el concepto de autonomía para negar la vigencia de derechos que rigen para todos los ciudadanos.”

    Por otro lado, FEDUBA mantuvo reuniones con los Diputados Nacionales Adriana Puiggrós, Juan Carlos Díaz con el fin de elevar y difundir el reclamo respecto al incumplimiento en la Universidad de Buenos Aires de la Ley de Jubilación Docente Universitaria Nro. 26.508, a la vez que buscó la solidaridad de otros sectores para trazar acciones mancomunadas.

    Es por ello que en varias oportunidades FEDUBA difundió solicitadas y ha realizado diferentes clases públicas que contaron con el apoyo de la comunidad educativa en general.

    ¿Cuál es la situación hoy?

    Gracias a todas las acciones realizadas, se logró renovar temporariamente a 500 docentes que iban a ser dados de baja en julio. Pero esta medida no resuelve la cuestión de fondo que continúa siendo la política de cesantías en base al desconocimiento de los derechos adquiridos tras una larga lucha de los trabajadores docentes a través de sus representantes gremiales que derivó en la promulgación de la ley de jubilaciones docentes, hoy desconocida por las autoridades de la UBA.

    FEDUBA continúa, entonces, trabajando en el cumplimiento de la ley mediante la presentación de un nuevo amparo colectivo; y además viene trabajando caso por caso con los docentes que quedaron afuera de la prórroga logrando resultados concretos en su reincorporación. En este sentido, Federico Montero, Secretario Gremial de FEDUBA plantea que “venimos luchando y logrando una acción gremial eficaz y no sectarismo declamatorio que no ofrece resultados a la grave situación de los docentes.”

    Por eso FEDUBA reafirma su exigencia del pleno cumplimiento de la ley y convoca a los docentes que hayan sido dados de baja a acercarse a Pasco 255 o comunicarse al 49535037 o a feduba@feduba.org.ar

  • El Consejo Directivo de la FFyL aprobó la implementación del Programa de Actualización en Docencia Universitaria

    El Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras aprobó, en su sesión del martes 14 de agosto, la implementación del Programa de Actualización en Docencia Universitaria. De este modo, desde la Facultad de Filosofía y Letras, FEDUBA brindará a todos los trabajadores docentes universitarios la posibilidad de acceder al curso de formación de posgrado gratuito, al igual que en la Facultad de Ciencias Sociales.

    FEDUBA amplía la capacitación de posgrado gratuita y lleva a la Facultad de Filosofía y Letras el Programa de Actualización en Docencia Universitaria que también se implementó en la Facultad de Ciencias Sociales.

    Con el Programa de Actualización en Docencia Universitaria aprobado por el Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras, FEDUBA busca brindar a todos los docentes universitarios una instancia de formación para la labor cotidiana frente a las aulas.

    El Programa de Actualización en Docencia Universitaria es la continuación de la política de formación implementada por FEDUBA en la Facultad de Ciencias Sociales y se presenta como una estrategia institucional de fortalecimiento del cuerpo docente. Esta definición implica una serie de consideraciones político-académicas desde las cuales se asume la formación en docencia universitaria como una tarea primordial en el marco de una determinada perspectiva sobre la  Universidad.

    El objetivo general de este Programa es “ofrecer una formación sistemática y fundamentada en las disciplinas pedagógicas a los profesionales que se desempeñan en la docencia universitaria.” La carga horaria total del programa de actualización será de 128 hs., y dicha carga horaria se distribuirá en seis seminarios de 16 hs. (1 crédito) y un taller de 32 hs. (2 créditos).

  • “Hay que optimizar la didáctica de nuestras disciplinas y reflexionar de modo integral y actualizado sobre los sistemas de evaluación”

    FEDUBA dialogó con Alcira Bonilla, Dra. en Filosofía y Letras, Investigadora independiente del CONICET, Profesora titular regular del Departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Además Bonilla forma parte del Consejo Académico del Programa de Actualización en Docencia Universitaria de FEDUBA en la Facultad de Filosofía y Letras.

    FEDUBA: ¿Por qué es importante la actualización en la “formación docente” de los docentes universitarios?

    Alcira Bonilla: En varias carreras universitarias, sean o no profesionales, existe la opción del profesorado. Sin embargo, esta formación está pensada más como apoyo al ejercicio de la docencia en los niveles medio y terciario que para brindar elementos que ayuden a los futuros docentes universitarios en su actuación frente a los cursos de este nivel. Escasamente se piensa en el tipo particular de estudiantes que frecuentan nuestras aulas y en los métodos y recursos para motivarlos durante su permanencia en nuestras facultades, optimizar la didáctica de nuestras disciplinas y reflexionar de modo integral y actualizado sobre los sistemas de evaluación (a mi juicio, la mayor asignatura pendiente). No faltan esfuerzos aislados, pero resultan insuficientes. Tampoco se plantea de manera específica el vínculo estrecho que existe entre la docencia y la investigación y la necesidad de tener profesores formados capaces de estimular el acceso de las y los estudiantes a los primeros pasos de la investigación, ya sea a través de la orientación de los trabajos escritos y las exposiciones orales o debates que se plantean en los cursos, de la sugerencia de presentar comunicaciones, pósters y ponencias en congresos, de la posibilidad de realizar publicaciones de reseñas y artículos o, incluso, de integrar los equipos de investigación y presentarse exitosamente a becas. Otro tanto podría decirse de la práctica profesional en general.

    FEDUBA: En la actualidad ¿cuáles son las necesidades más urgentes en relación a dicha formación?

    A.B.: Para algunas carreras, como la de Filosofía, que es mi carrera de formación y donde imparto las clases, creo que las dos asignaturas mayores pendientes son una didáctica especializada para el nivel universitario y la carrera específica (incluida también la formación de posgrado) y la discusión de los sistemas de evaluación.
    Me parece también que hay que plantear algunos temas que poco se tratan en las carreras y crear la sensibilidad para que se reconozca su importancia. Estos temas serían, por ejemplo, el vínculo entre la universidad y la sociedad (las necesidades de ésta y las contribuciones posibles de la universidad), una discusión amplia y crítica sobre los paradigmas de enseñanza, ciencias y profesión habituales, algunas líneas de reflexión relacionadas con la región (el MERCOSUR y la UNASUR), los derechos humanos como base del orden político y social, la legislación y la normativa universitaria y el tema cada vez más insistente de la descolonización del conocimiento.

    FEDUBA: ¿Cuáles son las especificidades de la “formación docente” de los docentes universitarios respecto de la formación docente de otros niveles?

    A.B.: No son difíciles de imaginar. Nuestro universo de estudiantes difiere bastante en sus expectativas profesionales y vocacionales del de las y los estudiantes del nivel terciario (aunque pueda existir complementación). Creo que pensar tales expectativas y, como señalé antes, el vínculo específico que los graduados de nuestras carreras tienen con la sociedad -sociedad que les ha posibilitado seguir sus estudios de modo gratuito-, nos ayudaría a determinar tales especificidades.

    FEDUBA: ¿Cuál debería ser, según su criterio, el lugar de la ética en la formación de los docentes universitarios?

    A.B.: De primera importancia, pero no sólo bajo la forma de cursos regulares. Retomo aquí una contribución valiosa de un reciente egresado de la Maestría en Ética Aplicada de la Facultad de Filosofía y Letras, el Dr. Alfredo Semberoiz, que hizo su tesis de Maestría (“El momento ético. Sensibilidad moral y educación médica”), justamente atendiendo a la escasa eficacia de los cursos regulares de ética en la carrera de Medicina si esta enseñanza no va acompañada de la transformación del “currículum oculto”, vale decir, de la formación general que reciben las y los estudiantes en las clases y prácticas propias de su carrera. Por ello estimo como fundamentales la inclusión de talleres que partan de la reflexión sobre casos y experiencias profesionales y docentes y en los que se planteen problemáticas tales como el racismo y la xenofobia muy extendidos en nuestra sociedad, sobre todo hacia la población de origen migrante y los descendientes de pueblos originarios, la responsabilidad (incluída la profesional), el cuidado y la escucha del otro (estudiante, paciente, colega, cliente, etc.), los derechos humanos, la justicia, el respeto por las diversidades, etc.

    Entrevista realizada por Alelí Jait para FEDUBA.

  • En reunión con la Presidenta, CONADU aportó propuestas de política universitaria

    Representantes de la Federación Nacional de Docentes Universitarios participaron de la reunión con la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y la conducción de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

    Durante el encuentro, Carlos De Feo, Secretario General de CONADU, y Yamile Socolovsky, coordinadora del Instituto de Estudios y Capacitación IEC-CONADU, valoraron las políticas aplicadas en relación con el sistema universitario en los últimos años y señalaron la necesidad de avanzar en una nueva Ley de Educación Superior.

    “El balance de la reunión es absolutamente positivo. La Presidenta escuchó con muchísima atención las intervenciones de todos los compañeros y después fue comentando todos los puntos que se habían tocado. También nos dedicó un largo análisis sobre la situación actual de nuestro país y América latina, el golpe en Paraguay, la novedad del ingreso de Venezuela al Mercosur y las consecuencias en términos políticos y económicos que tiene para el desarrollo regional y para afrontar el escenario de la crisis. Fue un espacio muy productivo, en un clima que facilitaba el intercambio y el planteo de las preocupaciones de nuestra central y del conjunto de las organizaciones con mucha libertad”, resumió Socolovsky.

    Al tomar la palabra, el Secretario General de la CTA, Hugo Yasky, analizó el actual proceso político haciendo un reconocimiento a los avances logrados en estos años y al hecho de que muchas de las políticas del gobierno tomaron reivindicaciones históricas y preocupaciones permanentes de la organización de los trabajadores. Asimismo, se plantearon algunos focos de preocupación para pensar de qué manera las decisiones políticas pueden empezar a resolver temas pendientes.

    En ese marco, la Presidenta aprovechó la reunión para incorporar en la agenda la cuestión de género, a partir de avanzar en iniciativas y generar instrumentos que favorezcan el ingreso igualitario de las mujeres al mercado de trabajo y tratar la problemática de la violencia. También propuso reflexiones sobre la necesidad de generar nuevas teorías que permitan conceptualizar la situación actual y pensar en nuevos paradigmas para el futuro.

    Los principales planteos de la CONADU tuvieron que ver con la importancia de las resoluciones tomadas por el gobierno como una respuesta coherente a la idea de que la universidad está llamada a jugar un rol estratégico en el desarrollo de una sociedad con justicia social, autonomía, inclusión y con el objetivo de democratizar las condiciones de acceso al nivel superior. También se hizo explícito el apoyo a que la producción de conocimiento esté orientada a la resolución de los grandes problemas nacionales.

    De Feo y Socolovsky señalaron, además, la necesidad de comenzar a evaluar una nueva Ley de Educación Superior que exprese una reforma universitaria acorde con las necesidades de la etapa. En ese punto, Cristina Fernández de Kirchner coincidió en la importancia de la cuestión y en que se trata de un tema complejo que requiere sumo cuidado para no producir divisiones innecesarias en el campo popular.

    Fuente: CONADU

  • Proyecto de Voluntariado Universitario “Netbooks para hacer ciencia”

    En el marco del Proyecto de Voluntariado Universitario “Netbooks para hacer ciencia” se realizó el encuentro en el nuevo espacio de FEDUBA ubicado en la sede de CONADU, Pasco 255.

    Con el fin de jerarquizar y promover las actividades de extensión, FEDUBA apoya las actividades que involucran a la comunidad en sintonía con el Programa de Voluntariado Universitario, dependiente de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación.

    El Programa de Voluntariado Universitario “se propone desarrollar y fortalecer la vinculación de las universidades públicas e institutos universitarios nacionales con la comunidad y, a su vez, incentivar el compromiso social de los estudiantes universitarios, promoviendo su participación voluntaria en proyectos sociales, orientados a mejorar la calidad de vida de la población y estimular el desarrollo local. A través de esta práctica solidaria, los alumnos profundizan su compromiso con la sociedad y, al mismo tiempo, atraviesan una experiencia de aprendizaje orientada a abordar profesionalmente problemáticas sociales concretas.”

    En esta línea, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA realizó, con el apoyo de FEDUBA, el sábado 11 de agosto un curso con docentes de enseñanza media sobre cómo utilizar las netbooks del Programa Conectar Igualdad para procesar y visualizar la información con el fin de incorporarlas al trabajo en clase.

    Con una propuesta integradora y solidaria, docentes de enseñanza media trabajaron junto a docentes de universidades en experiencias vinculadas a las ciencias a partir de la utilización de las netbooks del Programa Conectar Igualdad que implementó la Presidencia de la Nación, junto a la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), el Ministerio de Educación de la Nación, la Jefatura de Gabinete de Ministros y el Ministerio de Planificación Federal de Inversión Pública y Servicios.

    FEDUBA y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA participan del proyecto de voluntariado “Netbooks para hacer ciencia” a través del dictado de cursos que de 4 clases presenciales de 4 horas de duración.

    En línea con el Programa Conectar Igualdad, que “es una iniciativa que busca recuperar y valorizar la escuela pública con el fin de reducir las brechas digitales, educativas y sociales en toda la extensión de nuestro país.”, el objetivo del Proyecto de Voluntariado Universitario “Netbooks para hacer ciencia” es abrir la universidad y ponerla al servicio de la sociedad para alcanzar la inclusión educativa plena.

    Para obtener más información sobre el proyecto de voluntariado “Netbooks para hacer ciencia” visitar: www.voluntariado.df.uba.ar

    La experiencia se repetirá en otras facultades y en la Biblioteca Nacional, según el siguiente cronograma: Turno 1 11/8 al 1/9  FEDUBA Pasco 255 CABA Sábados de 9 a 13hs. (COMPLETO); Turno 2 8/9 al 29/9  Exactas Ciudad Universitaria Sábados de 9:30 a 13:30hs; Turno 3 6/10 al 27/10 Biblioteca Nacional Sábados de 12:15 a 16:15hs; Turno 4 3/11 al 24/11  Exactas Ciudad Universitaria Sábados de 9:30 a 13:30hs.

  • Sociales: Primer Encuentro de Extensión Universitaria

    La Facultad de Ciencias Sociales invita a participar de su 1er Encuentro de Extensión Universitaria a realizarse los días 11 y 12 de octubre en la sede Santiago del Estero 1029. Hay tiempo hasta el 17 de agosto para presentar los abstracts.

     

  • II Jornadas Nacionales “Compromiso Social Universitario y políticas públicas. Tendencias en la agenda universitaria”

    El propósito del encuentro es generar un marco propicio para el intercambio de ideas y análisis de dos ejes centrales que integran los debates actuales de las Instituciones de Educación Superior: la “Reconceptualización sobre la relación entre la Universidad, el Estado y las Organizaciones Sociales” y “Las prácticas socio comunitarias. Tendencias y tensiones”.

    Durante las Jornadas se expondrán paneles integrados por actores institucionales, funcionarios y estudiantes que vienen implementando acciones en relación a estas temáticas. Además, está abierta la convocatoria a presentar posters que muestren las experiencias de cada universidad en relación a los ejes propuestos para ser comentados en los talleres.

    El año pasado CONADU organizó las I Jornadas Nacionales donde se manifestó un fuerte consenso entre los representantes de las Universidades Públicas presentes sobre el deber de que sus actores se transformen, definitivamente, en protagonistas activos en la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y con cohesión social. En esa oportunidad afirmaron también que esto implica, necesariamente, romper el modelo de autorreproducción y “salir a buscar a la comunidad”, reconsiderando las modalidades de interacción y dirigiendo especialmente sus intervenciones hacia las necesidades de los sectores más vulnerables. En dichas Jornadas quedó, como hipótesis de trabajo a profundizar, la necesidad de fortalecer la sustantiva relación que debe entablarse entre la Universidad, el Estado y la Sociedad.

    El mensaje y las convicciones que expresaron los participantes llevan al IEC-CONADU a convocar nuevamente a la comunidad universitaria, predominantemente a quienes tienen a su cargo decisiones al respecto, a debatir e intercambiar información sobre el estado de situación que en ese sentido tienen en sus respectivas Casas de Estudio, teniendo como uno de sus fines prioritarios la construcción colectiva de una sociedad más democrática e igualitaria y con la convicción de que la adecuada interacción entre la Universidad y la Comunidad en forma sistemática, sostenida y derivada de políticas públicas, desde todos sus claustros y sectores, posibilita la transformación dialéctica de ambas: Universidad y Sociedad.

    * II Jornadas Nacionales “Compromiso Social Universitario y políticas públicas. Tendencias en la agenda universitaria”. Sede CONADU: Pasco 255 (CABA).

    – Coordinación Académica: Lic. CECCHI Néstor Horacio y Lic. PÉREZ Dora Alicia.

    – Informes e inscripción: instituto@conadu.org.ar / (011) 4953-5037

    Fuente: CONADU

  • FEDUBA en defensa de la salud pública

    ANTE EL AVANCE DE MACRI SOBRE LAS INSTALACIONES DEL  BORDA Y LOS TALLERES PROTEGIDOS

    NOS SUMAMOS A LA CONVOCATORIA DE LOS TRABAJADORES DE LOS HOSPITALES DE SALUD MENTAL Y TALLERES PROTEGIDOS,

    EL JUEVES 16 DE AGOSTO A LAS 9.30hs.
    EN LAS PUERTAS DEL HOSPITAL BORDA
    Av. RAMON CARRILLO 375
    ¡EN DEFENSA DE LA SALUD PÚBLICA!

  • En línea con la paritaria nacional, FEDUBA participa en la discusión por la Carrera Docente en la UBA

    Las autoridades de la UBA han convocado a una reunión para comenzar a discutir la implementación de los criterios para la Carrera Docente que fuera aprobados en la paritaria nacional universitaria de principios de este año. En base a la propuesta realizada por CONADU, y aprobada a principios de este año en la paritaria a nivel nacional, a partir de fines de agosto FEDUBA participará de la comisión creada en la UBA para discutir la elaboración del proyecto de carrera docente.

    La aprobación de la Carrera Docente propuesta por CONADU a nivel nacional significó un avance histórico, ya que compromete al conjunto de las Universidades Nacionales a discutir un tema que venía siendo soslayado por las autoridades de algunas de las autoridades mas grandes del país, entre ellas la UBA. Como sostuviéramos desde FEDUBA contra quienes intentaron boicotear ese acuerdo, ese acta significa un piso mínimo de derechos exigible a nivel nacional que permite ahora comenzar la discusión en la UBA. FEDUBA integrará la comisión abocada, junto a las demás representantes gremiales, a la elaboración del régimen de carrera docente que regulará la actividad con el fin de garantizar la estabilidad laboral, comenzando por la situación de los auxiliares docentes.

    La discusión del régimen de carrera docente, además, es fundamental para dar respuesta a los problemas derivados de la política de cesantías, la negativa de las autoridades a reconocer la ley de jubilaciones docentes, y la existencia de trabajadores docentes con cargos ad honorem, entre otros problemas que hoy tiene la UBA.

    En este sentido, el Acta Acuerdo de la paritaria nacional establece que el ingreso a la carrera Docente se realizará por concurso abierto y público de oposición y antecedentes; la permanencia en el cargo que el docente hubiera alcanzado estará sujeta a un mecanismo de evaluación periódica que las universidades deberán reglamentar en el marco de sus disposiciones estatutarias, que deberá prever un régimen de promoción que las universidades reglamentarán en el marco de sus disposiciones estatutarias.

    Sobre esta base, FEDUBA planteará la necesidad de comenzar la discusión por un régimen para los auxiliares docentes de la UBA, que constituyen el sostén de la actividad docente y en su gran mayoría son interinos. Por ello no gozan de estabilidad laboral ni han podido acceder a concursos para regularizar su situación. En el planteo de FEDUBA tendrá especial importancia garabtizar la estabilidad mediante evaluaciones periódicas y un plan de formación docente orientado a brindar herramientas pedagógicas para fortalecer al conjunto de los docentes.

  • “La Argentina ya no se define en términos de peronismo-antiperonismo, ni kirchnerismo-antikirchnerismo”

    Mempo Giardinelli, escritor y periodista distinguido con numerosos galardones literarios en el mundo, conversó en “CONADU en el medio” sobre la actualidad política del país, su experiencia como docente universitario y su militancia por la lectura como resistencia cultural.

    – Cristina Pauli (CP): Mempo, has trabajado como docente en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social en la Universidad de La Plata, algo que en lo personal me enorgullece porque soy egresada de esa universidad…

    – Mempo Giardinelli (MG): Bueno sí, fue una temporada cuando volví de México, cuando volví del exilio. La facultad todavía era escuela, entre las calles 8 y 44, y estábamos los jóvenes que volvíamos al país. Ahí participaron Sergio Caletti, Jorge Bernetti… estuvimos varios y fue una época de reorganización.

    Tengo un recuerdo muy hermoso de La Plata, fue una experiencia fantástica para mí. Yo venía de la Universidad Iberoamericana en México, que fue donde empecé mi labor docente en Periodismo, y estuve en la UNLP hasta el `94 o `95 que me vine al Chaco.

    – CP: ¿Cuál es tu mirada sobre la universidad a partir de esa experiencia y de lo que fuiste conociendo durante tu trayectoria?

    – MG: Mi mirada sobre el mundo universitario argentino es muy favorable en un sentido y muy crítico en otro. Tengo una larga experiencia docente y he enseñado en muchas universidades, tanto en la Universidad Nacional del Nordeste como en México y Estados Unidos. Además, soy miembro de la Universidad de Virginia y esto hace que uno ensanche su mirada.

    En líneas generales, creo que uno de los grandes méritos de la universidad argentina —que no tiene ninguna universidad en el mundo— es su gratuidad. Yo soy un defensor a ultranza de la universidad gratuita como la tenemos en la Argentina. Creo que esto da oportunidades fantásticas a todos los sectores sociales y así ha sido, por lo menos desde la reforma del 18. Este es mi punto de vista más positivo.

    Pero también suelo tener aspectos críticos. Obviamente estoy más vinculado al periodismo, a la literatura y a las humanidades en general en distintas universidades y lo que tengo son visiones un poco críticas respecto de los llamados nuevos programas o de la forma —diría yo— de la didáctica contemporánea. Ahí es donde no estoy demasiado conforme. Creo que los programa de los últimos 20 o 30 años y los programas de la democracia han tenido muy buenas intenciones, pero no siempre respondiendo a las necesidades de los alumnos ni del país. Uno puede verlo en varias carreras. Periodismo es una de ellas: la cantidad de chicos y de chicas que están estudiando porque de alguna manera se puso de moda nuestra profesión. Y cuando una profesión se pone de moda no es del todo bueno. En realidad, creo que las modas no son buenas en general y cuando en nuestro país las dos carreras más populares de las universidades nacionales, las que más estudiantes reciben, son abogacía y periodismo, creo que tenemos que preocuparnos porque eso no le hace bien al país. Es decir, se requiere alguna forma de rediscusión, pero esto a muchos colegas y a mucha gente no le gusta que se discuta.

    – CP: En general, tu crítica es en función de que se han alivianado los contenidos, lo que se enseña en las universidades. Sobre todo en lo que tiene que ver con tu especificidad en periodismo. ¿No es así?

    – MG: Sí. En líneas generales se han alivianado los contenidos y también se han alivianado determinadas materias. A ver ¿tenemos una materia que se llama ética periodística? No, no la tenemos y habría que tenerla.

    Cuando estudié en la universidad del noreste hace 40 años, nosotros estudiábamos filosofía y ética. En cualquier carrera que vos eligieras, porque no solo lo pienso en nuestra profesión. ¿Se enseña ética médica? No, no se enseña. Ya ni hablemos en abogacía o en escribanía. Y no hablo solo de ética, sino de una concepción filosófica: un par de semestres de filosofía para los ingenieros, para los químicos… ¿no estaría bueno? Cambiaría muchísimo el país en un par de generaciones, lo mejoraría enormemente si nos ocupáramos de la filosofía, de la lógica. La enseñanza de la lógica te ayuda a normar un pensamiento, cualquiera sea la carrera que el chico o la chica elija. Me parece, entonces, que en esto nos hemos debilitado.

    Voy a poner un ejemplo: en la fundación que yo presido nos dedicamos al fomento de la lectura. Nosotros trabajamos con los bibliotecarios de todo el país. Las carreras de bibliotecología no existían hace 30 o 40 años. Es buenísimo que hoy los bibliotecarios sean diplomados, pero ¿qué se enseña en las carreras, en las facultades o en las escuelas de bibliotecología en todas nuestras universidades? Se enseña archivología, se enseña metodología y distintas formas de catalogación, pero por ejemplo no se enseña literatura. ¿Cómo es posible que un bibliotecario no sea un buen lector de literatura? Yo no quiero técnicos que manejan fichas. Quiero gente que sepa de literatura, que sepa de filosofía, que sepa de ciencias políticas. Hay que darle eso a los bibliotecólogos. Sin embargo, prácticamente ninguna carrera de bibliotecología en la Argentina enseña todo esto. Se pasan cuatro o cinco años estudiando técnicas, pero cero de lo que va a hacer la materia de los bibliotecólogos: los libros.

    Y ni hablar de las nuevas tecnologías. Yo quiero que sean grandes lectores y que sepan trabajar y navegar, pero no solo para navegar técnicamente sino también para navegar conceptualmente. Estas son críticas que hago y que lamento mucho que a veces no sean bienvenidas por los mismos colegas y por los estudiantes.

    – CP: Tenés distintos premios en universidades de otros países, pero ningún reconocimiento de las universidades argentinas… ¿será por esas críticas?

    – MG: Puede ser. Soy un escritor que tengo cierto reconocimiento fuera de la Argentina. También en la Argentina, no me quejo. Pero por ejemplo jamás he sido invitado a la facultad de literatura de prácticamente ninguna universidad nacional. ¿Es curioso no?

    – CP: Es que cometiste otro pecado: por lo general la gente que “triunfa” se va a vivir a Buenos Aires y vos te fuiste a Resistencia…

    – MG: (risas) En primer lugar yo no he triunfado. No creo que la categoría triunfo sea aplicable a mi caso. Diría que simplemente soy un trabajador, un tipo que en general no he respondido a patrones y eso de alguna manera se paga. En la Argentina si no estás a sueldo de alguien, si no tenés un patrón que te marca el camino te podés convertir en una persona media sospechosa. Y quizás algo de eso me tocó a mí. No lo sé. Tampoco soy una persona importante en nada, ni me creo la gran cosa. Simplemente hago mi trabajo con dedicación, con vocación y con voluntad. Soy un tipo que tengo un entusiasmo permanente en lo que hago, tanto en literatura como en la promoción de la lectura, que es la materia a la que le he dedicado mi vida.

    – CP: Contanos cuál es la actividad de la fundación…

    – MG: La actividad que hacemos fundamentalmente es el fomento de la lectura en todas sus formas. Es decir, el norte que nos impusimos en la fundación —que ya tiene 17 años— es alcanzar una nación de lectores. Pensamos que la Argentina tiene que volver a ser una nación de lectores.

    Argentina después de la dictadura se había convertido en un país de no lectores. El imaginario social argentino, desde los tiempos de la inmigración a finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX, mandaba, pensaba o entendía que a través de la lectura se daba el ascenso social. Los abuelos nuestros, nuestros padres nos decían que teníamos que leer o ir a la universidad porque el ascenso social, el crecimiento, el tener dinero y prestigio dependía en gran medida de la lectura. La lectura era el factor de unidad de todas las actividades. Por ejemplo, los clubes de fútbol prácticamente se crearon en bibliotecas. Lo mismo con los sindicatos, los partidos políticos, las sociedades de fomento. Esto pasó en todo el territorio argentino, porque el paradigma de los inmigrantes y de nuestros padres y abuelos fundadores era la lectura. Así, la Argentina fue un país relativamente culto. Fue el país que no tenía analfabetismo en América Latina, que tenía los mayores índices de lecturas per cápita. Hasta hace unos 40 o 45 años todo el conocimiento universal se traducía al castellano en la República Argentina, y eran traductores argentinos los que traían la filosofía, las técnicas, la ciencia, la literatura. Hoy se traduce en Barcelona.

    Todo eso que se hacía en la Argentina se perdió obviamente con la dictadura. Por eso yo suelo decir que la dictadura produjo el desaparecido 30 mil uno que es la lectura, porque la Argentina dejó de leer por el terror, por la censura, por la persecución, por el asesinato y la desaparición de cientos de creadores, de poetas, de periodistas y de narradores.

    – CP: Y porque leer era peligroso…

    – MG: Exactamente. Pero el triunfo de la dictadura fue que la Argentina dejó de ser un país lector, y encima en el momento del auge de la televisión como educador —mal educador desde luego—. Esto produjo que, por lo menos, una o dos generaciones de argentinos —los que hoy tienen entre 20 y 40 años— son mayoritariamente no lectores o poco lectores o deficientes lectores. La culpa no es de ellos, son víctimas no victimarios.

    Entonces, el gran problema que se nos planteó —un problema silencioso que venimos trabajando mucho desde hace mucho tiempo— fue cómo revertir esto, cómo volver a hacer de la Argentina una nación de lectores. Ahí empezaron a aparecer distintos planes. Algunos de Estados, de algunos municipios, vino el plan de lectura, campañas de lectura. Hoy la Argentina tiene un plan nacional de lectura que se está trabajando, hay planes provinciales y hay algunas instituciones como nuestra fundación.

    Nosotros fuimos los primeros, los pioneros en Argentina. Yo empecé en los años 80 con una revista que se llamó “Puro cuento”, cuando hablar de eso era hablar en chino, parecía una cosa exótica. Hoy en día, afortunadamente, la Argentina se ha recuperado bastante. Nuestro país no tiene analfabetos, lo cual es un gran logro que se demostró en el último censo nacional. Pero curiosamente en los últimos dos censos nacionales no se hicieron índices de lectura. Es una lástima. Son parte de las cosas que estamos trabajando. A esto nos dedicamos en la fundación: tenemos un programa de abuelas que cuentan cuentos; un foro internacional, que se reúne en agosto desde hace 17 años, al que asisten personalidades de todo el mundo…

    – CP: ¿Dónde se realiza?

    – MG: Acá, en Resistencia. En Buenos Aires no se consigue (risas). Después tenemos programas de fomento, tutorías, hacemos capacitación docente, capacitación bibliotecológica… tenemos una labor bastante intensa. Quienes quieran verlo tienen que poner en Google “Fundación Mempo Giardinelli”. Estamos muy entusiasmados y trabajamos silenciosos porque además no tenemos —ni queremos tener— subsidios de nadie. Nosotros no estamos subsidiados, así que trabajamos de manera independiente. Hacemos lo que podemos: para lo que nos alcanza la platita hacemos y lo que no tratamos de inventarlo.

    Entonces, cuando uno trabaja así claro que te convertís en alguien a veces inconveniente, incómodo o inclasificable. Y si encima sos provinciano y te va bien afuera de la Argentina… ahí yo mismo me explico por qué no entro prácticamente en ninguna universidad nacional.

    – CP: Esperemos que esto se revierta. Desde el programa de la Federación de Docentes Universitarios queremos darte ese lugar merecido…

    – MG: Les agradezco mucho, porque además tengo un enorme respeto por CONADU y por todo lo que ustedes hacen. Realmente soy un docente de alma, lo he sido toda la vida y de hecho no he parado. Aún hoy sigo dando clases y visito permanentemente las escuelas de Chaco, así que para mí ser docente es mi vida, como la literatura.

    – CP: Mempo, también queremos que nos hagas algún comentario sobre la nota “Apuntes para un hipotético Manual de Gorilismo” que escribiste hace unos días en Página 12.

    – MG: Ese fue un artículo que hice con humor, pero que mucha gente tomó con solemnidad y me han criticado mucho. A algunos les gustó y otros se enojaron. La idea era un poco el humor pero también señalar que hoy en día hay un sector de nuestra sociedad que está muy enojada. Y yo creo que injustamente enojada, sobre todo porque a la gran mayoría de la gente que está enojada en la Argentina le está yendo muy bien. Es más, nunca les fue tan bien como en la última década y sin embargo se quejan como si estuvieran pasándola muy mal. Es un fenómeno raro, para un estudio de alta sociología o de psicología (risas).

    Obviamente que las cosas no están del todo bien, hay mucho de qué quejarse y mucho que trabajar para cambiar, pero también es curioso que las alternativas que algunos parecen añorar son las alternativas que nos enterraron en los 90. A eso lo llamo “una forma de gorilismo”. Pero no en el sentido tradicional, no en el sentido que el gorilismo tenía hace 20, 30 o incluso 40 años: que era el ser antiperonista. Antes se dividía la cosa en peronismo-antiperonismo y se suponía que los antiperonistas eran gorilas. Yo creo que la cosa ha cambiado, creo que los conceptos hay que modernizarlos y repensarlos. Por eso, escribí ese artículo con el ánimo por un lado jocoso pero también para repensar las cosas.

    Yo creo que la Argentina ya no se define en términos de peronismo-antiperonismo, ni tampoco debería definirse por kirchnerismo-antikirchnerismo, sino que debería pensarse en términos de fortalecimiento democrático o antidemocracia militante. Creo que ahí nos podemos encontrar las inmensas mayorías de este país, porque realmente la construcción de la democracia es una de las mejores tareas que hemos hecho los argentinos y sería muy desdichado que, por intereses económicos o por factores de incomprensión o ignorancia, termináramos divididos. Porque no sé si a ustedes les pasa, pero a mí me pasa con mucha gente que son mis amigos, que son gente con la que he militado, con la que tenemos tanto en común, y de repente veo que estamos como en campos opuestos. Entonces me pregunto ¿por qué estamos en campos opuestos si el país que nosotros queremos y por el que luchamos toda la vida sigue siendo un país que nos une y no que nos diversifica?

    Soy un pacifista a ultranza y creo que el diálogo y la paz es el modo de construir democracia y de crecer. Sé perfectamente con quién voy a seguir dialogando para entenderme y con quien dialogaré igual pero nunca me voy a entender. En fin, ese fue el espíritu de este artículo bien comprendido por algunos y no tan bien comprendido por otros.

    Entrevista desgrabada por Gabriel Di Battista.

  • CONADU formó parte de la delegación de la CTA recibida por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner

    La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) ponderó los avances en materia de política universitaria y planteó la necesidad de avanzar con los tremas que se aprobaron, a principios de este año, en la paritaria nacional, además de retomar la discusión sobre la Ley de Educación Superior..

    El encuentro tuvo lugar en el Salón de las Mujeres Argentinas. La delegación ceteatista estuvo encabezada por el secretario general Hugo Yasky, los secretarios adjuntos Pedro Wasiejko y Marcelo Frondizi y fue conformada por los miembros de la mesa nacional y los secretarios generales provinciales. También asistieron representantes de las cuatro organizaciones sociales de la CTA: el Frente Transversal, la Federación de Tierra y Vivienda, Segundo Centenario y el Movimiento Territorial de Liberación.

    Al finalizar la reunión, Hugo Yasky afirmó que pudo compartir con la Presidenta “una agenda de temas muy amplia. Planteamos la necesidad de avanzar en un proyecto de ley para establecer un gravámen sobre los ingresos altos, incorporando a los jueces como aportantes y cobrando el impuesto a los sectores que en los niveles más altos de las cúpulas empresarias obtienen grandes ganancias. Este impuesto serviría para liberar del gravámen a los trabajadores y trabajadoras que están en la base de la pirámide salarial y que hoy están haciendo aportes que comprometen los ingresos necesarios para garantizar su cuota alimentaria”.

    “Además -sostuvo Yasky- también transmitimos nuestra preocupación por la situación de los trabajadores tercerizados, el trabajo en negro y la explotación infantil”.

    Asimismo, la CTA expresó su firme compromiso con seguir avanzando en la aplicación de ley de medios de comunicación y manifestó a la Presidenta su respaldo al periodista Víctor Hugo Morales, quien, según Yasky, “simbólicamente representa a todos aquellos periodistas que son fieles a su conciencia y por eso se han constituido en blanco de ataques de las grandes empresas de comunicación”.

    Del encuentro, que duró casi dos horas, también participaron el Ministro de Trabajo Carlos Tomada y el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina. Por la CTA, asistieron los secretarios generales adjuntos Pedro Wasiejko (neumáticos), Marcelo Frondizi (estatales), y los dirigentes sindicales Edgardo Llanos (Aeronáuticos), Claudio Marín (Telefónicos), Gustavo Rollandi (docentes), Carlos De Feo (docentes universitarios), Diego Galíndez (industria del cine), entre otros. Además, estuvieron presentes los referentes de las organizaciones sociales que están adheridas a la CTA, como Edgardo Depetri, del Frente Transversal; Luis D’ Elía, de la FTV; José Urreli, del MTL y Hernán Lechter de Segundo Centenario.

    Fuente: CTA

  • Programa de Actualización en Docencia Universitaria en la Facultd de Filosofía y Letras

    FEDUBA amplía la capacitación de posgrado gratuita y lleva a la Facultad de Filosofía y Letras el Programa de Actualización en Docencia Universitaria que también se implentó en la Facultad de Ciencias Sociales.

    Con el Programa de Actualización en Docencia Universitaria que se presentó y se aprobó esta semana en la comisión de posgrado del Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras, FEDUBA busca brindar a todos los docentes universitarios una instancia de formación para la labor cotidiana frente a las aulas.

    El Programa de Actualización en Docencia Universitaria es la continuación de la política de formación implementada por FEDUBA en la Facultad de Ciencias Sociales y se presenta como una estrategia institucional de fortalecimiento del cuerpo docente. Esta definición implica una serie de consideraciones político-académicas desde las cuales se asume la formación en docencia universitaria como una tarea primordial en el marco de una determinada perspectiva sobre la  Universidad.

    “La formación docente como problema educativo ha demostrado que requiere ser abordada desde una integralidad que asuma la complejidad de las dimensiones política, social, pedagógica que reclaman la concurrencia de los distintos campos disciplinarios para una correcta comprensión del objeto, que le permita al docente focalizar la realidad, su preparación y su propio rol desde una perspectiva crítica, con la suficiente habilidad y disposición como para operar su análisis e interpretación desde bases sólidamente fundadas”, es parte de la fundamentación de la propuesta del Programa.

    El objetivo general de este Programa es “ofrecer una formación sistemática y fundamentada en las disciplinas pedagógicas a los profesionales que se desempeñan en la docencia universitaria.” La carga horaria total del programa de actualización será de 128 hs., y dicha carga horaria se distribuirá en seis seminarios de 16 hs. (1 crédito) y un taller de 32 hs. (2 créditos).

    Para Alcira Bonilla, miembro del Consejo Académico en la Facultad de Filosofía y Letras, “es una iniciativa para celebrar porque en general la formación que reciben los docentes universitarios cuando, en el mejor de los casos,  hacen el profesorado en didáctica está vinculada a la enseñanza media y terciaria pero no tiene vínculo con la universidad”.

    “Pensamos que no necesitamos formación docente para la docencia universitaria y, sin embargo, en la práctica nos damos cuenta que la universidad es un ámbito muy particular en donde se hace necesario una formación en docencia específica; y en esta formación debemos tener en cuenta la situación actual: queremos una sociedad que social y políticamente esté basada en los Derechos Humanos, queremos que la universidad sea una institución donde el conocimiento esté actualizado, y que responda a las necesidades de la región y que se pleantee como una crítica y una construcción descolonial.”, sostuvo Bonilla.

    Por su parte, Cristina Carnevale, también miembro del  Consejo Académico, explica que el Programa “está dirigido a los profesores auxiliares de la Facultad, tiene caracter de gratuito y el objetivo es desarrollar una serie de encuentros de clases presenciales y virtuales donde se discutirán temas nuevos incorporados a la agenda de los docentes, como el manejo de los TICs,  las prácticas comunitarias así como la puesta en común de los conocimientos en las didácticas disciplinares.”

  • El Consejo Superior resolvió que no podrán estudiar en el UBA XXII ex represores

    El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires resolvió rechazar, por unanimidad, la admisión de condenados y procesados por delitos de lesa humanidad en el programa de educación en cárceles UBA XXII. Esta resolución va en línea con las ya emitidas por las facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias Sociales, y con el dictamen de la comisión especial convocada para analizar el tema.

    Tal como FEDUBA se expresó en su momento, el Consejo Superior de la UBA decidió rechazar los pedidos realizados por ex represores detenidos en los penales en los que funciona el Programa UBA XII de ser parte de la comunidad educativa.

    Además, desde FEDUBA a partir del amedentramiento que sufrieron los docentes de la cátedra de Sociología del UBA XXII, repudiamos el hecho y apoyamos a quienes se  negaron a dar clase a condenados por crímenes de lesa humanidad (objeción de conciencia). (ver: http://feduba.org.ar/?p=3957).

    Asimismo, en el mes de julio, una comisión ad hoc convocada por el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires y conformada por  los profesores Eugenio Zaffaroni, Raúl Gustavo Ferreyra, Adriana Puiggrós, José Schulman, Osvaldo Varela y Alfredo Sarmiento resolvió mediante un informe que los represores condenados por delitos de lesa humanidad no pueden cursar en la UBA.

    Ante la resolución emitida el 8 de agosto por el Consejo Superior de la UBA, la Facultad de Filosofía y Letras expresó su profunda satisfacción ante esta decisión, y planteó “que este pronunciamiento es un acto de reparación histórica que pone a la universidad pública a la altura de las políticas de memoria, verdad y justicia que está llevando adelante la Argentina.”

    Por su parte, desde la  Dirección de la Carrera de Sociología manifestaron que “La UBA ha asumido la responsabilidad de no aceptar en sus filas a quienes formaron parte activa y dinámica de un plan de exterminio que tuvo a nuestra universidad como uno de sus blancos predilectos. Ello se manifiesta en los miles de desaparecidos, perseguidos y exiliados, en las Carreras y cátedras cerradas y en un sin número de atrocidades vividas durante la dictudura.”

    Para más información:
    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-200657-2012-08-09.html

    http://noticias.terra.com.ar/politica/uba-rechaza-inscripcion-de-represores-por-delitos-de-lesa-humanida,54e61ff962709310VgnVCM20000099cceb0aRCRD.html

    http://www.infobae.com/notas/663606-La-UBA-rechazo-inscribir-a-condenados-por-delitos-de-lesa-humanidad.html

    http://www.ambito.com/noticia.asp?id=649091

    http://www.larioja.com/agencias/20120808/mas-actualidad/sociedad/universidad-buenos-aires-veta-como_201208082127.html

  • Último día de inscripción al Programa de Actualización en Docencia Universitaria en Sociales

    El Programa de Actualización en Docencia Universitaria significa una oportunidad para todos los docentes que desempeñan su tarea o aspiran a hacerlo sin haber tenido una instancia de formación para ello. En este caso, se trata de un curso de posgrado gratuito, con el grado de actualización, cuyos módulos serán reconocidos en concursos y como parte de trayectos de posgrado disciplinarios (maestrías, doctorados). Hasta el 10 de agosto hay tiempo para inscribirse.

    El objetivo del programa es garantizar el derecho a la formación docente universitaria a partir de una instancia institucional y con reconocimiento de posgrado. El fortalecimiento de la tarea docente y la reflexión y formación para la práctica es una necesidad muchas veces soslayada o pensada para ámbitos extracurriculares. Desde FEDUBA creemos que debe estar a la par de la defensa y ampliación de otros derechos como la recomposición salarial, la renta para los ad honorem y la estabilidad docente.

    Luego del acuerdo firmado entre CONADU y Universidad de Buenos Aires en diciembre de 2011  en el que se decidió destinar un fondo extraordinario para la formación docente, la UBA y FEDUBA (sindicato de base de CONADU) han convenido destinar los fondos provenientes de dicho acuerdo para financiar programas, cursos y especializaciones de los trabajadores docentes que se desempeñan en el ámbito de la Universidad de Buenos Aires. (ver: http://feduba.org.ar/?p=3224)

    La inscripción está abierta hasta el viernes 10 de agosto y es gratuito. Las clases comienzan el 22 de ese mes y finalizan el 30 de noviembre.

    Calendario y características del programa para la Cohorte I (2012)

    La inscripción al Programa de Actualización en Docencia Universitaria se extenderá hasta el viernes 10 de agosto. Se prevé una inscripción de 45 estudiantes. Los resultados de las admisiones estarán publicados el 15 de agosto.

    El programa tendrá una carga horaria total de 128 hs. horas, a desarrollarse entre el 22/8 y el 30/11//2012, e incluirá mayoritariamente instancias presenciales, y algunas actividades virtuales o no presenciales. Dicha carga horaria se distribuirá en seis seminarios de 16 hs. (1 crédito) y un taller de 32 hs. (2 créditos). Se estima que la carga horaria promedio semanal será de 8 horas.

    Las instancias presenciales corresponderán a dos días: miércoles y viernes, en horario de 15 a 19 hs. En ocasión de la inscripción se informará el calendario definitivo.

    El diseño curricular del Programa de Actualización permitirá el reconocimiento de créditos para estudios de posgrado de niveles superiores.

    Destinatarios

    El Programa de Actualización está orientado a docentes que se desempeñan en la docencia universitaria, de grado o posgrado.

    Plantel académico

    Director Académico:
    Dr. Damián PAIKIN

    Comisión Académica:
    MELANO, María Cristina
    POSTOLSKI, Glenn
    TOER, Mario
    URRESTI, Marcelo
    Programa-de-Actualización-en-Docencia-Universitaria

  • “La integración de Venezuela es como un segundo “No al ALCA””

    FEDUBA dialogó con Mario Toer, Secretario Adjunto de FEDUBA, Profesor Titular Consulto de la materia “Política Latinoamericana” de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

    FEDUBA: ¿Qué implicancias tiene para la región la entrada de Venezuela al Mercosur?

    Mario Toer: Las implicancias son múltiples y muy importantes en el plano económico, social y, sobre todo, en el plano político debido a que es el ingreso más notable que podría esperarse para reforzar lo que implca el Mercosur. No solo por lo que aporta la economía venezolana con su producción petrolífera, sino por que, además, Venezuela es el país al que se intenta demonizar en primer lugar , que sintetiza “todo lo que no debería ser”; y se incorpora al principal mercado de la región con todo lo que implica recibir este respaldo de sus integrantes en el plano político y simbólico. Sin duda la integración a la que se aspira, superando tantas dificultades, ha dado un gran paso.

    F: ¿Cómo evalúa el caso de Paraguay?

    M.T.: Con respecto a Paraguay creo que ahí se equivocaron. Los intereses más oscuros de la región tenían capturado a ese Senado que venía trabando el ingreso de Venezuela y confiados en esa fortaleza en cuanto a representación legislativa dieron este nuvo paso de separar a Lugo. Yo creo que se equivocaron “fiero” porque el costo que supone esta integración de Venezuela es como un segundo “No al ALCA”. Están pagando un costo grande, en una situación que ya era difícil antes para el propio Lugo que había sido un referente de una convergencia muy amplia para llegar a la presidencia pero que contaba con poca fuerza propia. Conservaba un poder simbólico pero no contaba con un poder organizativo. Ahora se abre la posibilidad de que alrededor de Lugo se construya un poder organizativo que pueda tallar de otra manera en el escenario político paraguayo. Esto no quita que la utilización de estos recursos de golpismo sui generis a la usanza de los tiempos actuales no sea algo para preocupar y alertar a toda la región como efectivamente ocurrió. La denuncia es imprescindible y dbe continuar pero, paradojalmente, el saldo, tomado regionalmente, no sólo es beneficioso porque facilita esta integración con la incorporación de Venezuela, sino que incluso va a favorecer a la construcción de una fuerza política que aún no existía en el propio Paraguay. La derecha desestimó el aislamiento y las dificultades que deberá afrontar.

    F: ¿Cuál es la expectativa respecto a los procesos de integración regional a futuro?

    M.T.: Esta masa crítica que se refuerza en el Mercosur hace ver a otros países una posibilidad consistente. Justo hace pocos días hablé con el embajador de Perú y otras personalidades de ese país, y ellos recalcan que el horizonte pasa por la integración, por buscar las formas para ir sumándose a lo que ya tiene una mayor entidad. Para la integración de toda la región hay que desatar algunos nudos que tienen algunos de los países del Pacífico con sus pactos con la economía norteamericana, lo que habrá de ser la clave para fortalecer el proceso político que se viene dando en la región. En síntesis, la incorporación de Venezuela al MERCOSUR trasciende con mucho los beneficios exclusivamente económicos, y se transforma en una referencia política de envergadura, un hito de ahora en más.

    Entrevista realizada por Alelí Jait para FEDUBA.

  • La necesidad de discutir la carrera docente en la UBA

    Numerosos conflictos viven diariamente los trabajadores docentes de la UBA cuyo principal fundamento es la falta de estabilidad laboral. La política de cesantías, la negativa de las autoridades a reconocer la ley de jubilaciones docentes, y los cargos ad honorem, son algunos de estos problemas.

    El reglamento de concurso rara vez es cumplido y la mayoría de los docentes acceden al mismo mucho después de ser designados y, casi nunca, se cumple la periodicidad establecida por norma. Por otro lado, el propio sistema de concursos puede ser interpretado como una especia de despido periódico y por eso desde FEDUBA creemos que es necesario encontrar un mecanismo de ingreso, permanencia y promoción para la labor docente, que garantice la estabilidad laboral mediante mecanismos de evaluación periódica y un sistema de concursos abiertos.

    A principios de este año se produjo un avance al respecto a partir de la firma en la paritaria del régimen de carrera docente. Esto posibilitó una serie de discusiones y propuestas siendo el Congreso Extraordinario de CONADU celebrado a fines de junio del corriente el marco propicio para dar el debate.

    En este sentido, el Acta Acuerdo de la paritaria nacional establece que el ingreso a la carrera Docente se realizará por concurso abierto y público de oposición y antecedentes; la permanencia en el cargo que el docente hubiera alcanzado estará sujeta a un mecanismo de evaluación periódica que las universidades deberán reglamentar en el marco de sus disposiciones estatutarias, que eeberá prever un régimen de promoción que las universidades reglamentarán en el marco de sus disposiciones estatutarias.

    El documento “La carrera docente en las universidades nacionales” elaborado por el Instituto de Capacitación (IEC) de CONADU y aprobado por el Congreso Extraordinario de CONADU realizado en Formosa, el 22 de junio de 2012, dice en sus fundamentos:

    “La demanda del establecimiento de un régimen de Carrera Docente en las Universidades Nacionales surge fundamentalmente de la necesidad de asegurar la estabilidad laboral a los trabajadores y trabajadoras docentes de estas instituciones. Este dispositivo, además de evitar la arbitrariedad a la que están expuestos tanto los docentes interinos como quienes tienen que renovar periódicamente sus cargos a través de concursos abiertos, procura proporcionar un marco de previsibilidad en el cual los trabajadores puedan proyectar su desarrollo académico personal, y permite a las instituciones contar con un principio que contribuye a planificar el crecimiento ordenado de las plantas.”

    “La Carrera Docente, finalmente, permite que la evaluación y la planificación concurran al mejoramiento de la enseñanza y del conjunto de las actividades académicas, al permitir identificar déficits, resolver necesidades y aprovechar potencialidades en el desempeño de los docentes, en las modalidades planteadas para el ejercicio de sus tareas, y en las estructuras institucionales en las que se desarrolla el quehacer universitario.”, agrega.

    LA CARRERA DOCENTE EN LA PARITARIA NACIONAL

    “Un primer relevamiento de la información pública disponible muestra que 21 universidades nacionales han reglamentado algún Régimen de Carrera Docente, aunque no en todas ellas se está implementando. Además, en la Universidad Nacional de San Juan, el proceso de debate para la modificación estatutaria necesaria para implementar la Carrera, iniciado hace diez años, se encuentra aparentemente próximo a concluir, y en otras dos (Santiago del Estero y Patagonia San Juan Bosco) se han presentado proyectos. Dado este panorama, la incorporación del Régimen de Carrera Docente en el Convenio Colectivo de Trabajo que se está discutiendo entre los sindicatos y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) resulta un paso fundamental para obligar a las instituciones a abrir el debate, formular un proyecto específico y realizar las modificaciones estatutarias que sean necesarias para incluirlo en la reglamentación particular de cada universidad.”

    CLAVES PARA LA DISCUSIÓN DE UN MODELO DE CARRERA DOCENTE

    “La formulación de una normativa de Carrera Docente, que implica el establecimiento de una serie de dispositivos, procedimientos y criterios de evaluación, es una tarea compleja que exige tomar en consideración los múltiples aspectos que configuran la actividad académica. Es preciso considerar, además, de qué modo la implementación de este régimen puede impactar sobre otras condiciones institucionales, o encontrar en ellas una limitación para su aplicación, o un factor distorsivo que podría producir efectos perjudiciales para los docentes. Este es el caso, especialmente, de la dificultad que supone implementar un régimen de promoción en el marco de una estructura académico-institucional basada en las cátedras.”

    Para leer todo el documento hacer click

  • FEDUBA apoya al Dr. Beltrán Villegas

    FEDUBA expresa su más severa preocupación por la situación que enfrenta el Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas y se solidariza con él en representación de los docentes de la Universidad de Buenos Aires.

    El Estado colombiano lleva adelante una política persecutoria contra el Dr. Beltrán Villegas debido a su actividad académica y sindical empeorando esta situación en el 2009, momento en que fue encarcelado hasta el 2011 cuando fue liberado por falta de pruebas.

    Pese a las falsas acusaciones contra el académico, una vez en libertad comenzó a sufrir amenazas de muerte por lo que pidió a las autoridades colombianas protección, sin obtener resultados, obligándolo a salir del país.

    Hoy, la Universidad Nacional de Colombia le ha negado al Dr. Beltrán Villegas una prórroga para sus estudios posdoctorales afuera del país, por lo que debería retornar al mismo poniendo en peligro su vida.

    Es por ello que la comunidad académica internacional se solidariza con el Dr. Beltrán Villegas  y llama a la Universidad Nacional a contemplar esta situación con el fin de que le permita proseguir con el trabajo académico preservando su integridad física.

  • Educar para una sociedad más justa. Daniel Filmus, Carina Kaplan

    La historia de la educación argentina registra algunos hitos fundantes como la ley 1420 de educación universal, obligatoria y gratuita de 1884, la reforma universitaria de 1918, la gratuidad de la enseñanza universitaria de 1949. En esa breve lista debe ser incluida, sin dudas, la Ley de Educación Nacional de 2006. Por su contenido, por la forma en que fue discutida y aprobada, por su perspectiva de futuro. Porque como toda política de Estado, la Ley de Educación Nacional no fue concebida para la coyuntura sino para perdurar, pensada como complemento indispensable de un modelo de país productivo, inclusivo e igualitario que demanda una política educativa que asegure al conjunto de la población el acceso a una formación de calidad.

    Daniel Filmus y Carina Kaplan nos brindan el relato de un proceso inédito en la historia argentina, desde la amplia y enriquecedora discusión desplegada por la comunidad educativa y el conjunto de la sociedad hasta la expresión de ese debate en el Congreso, que culminó con la aprobación de la ley por amplia mayoría.

    Educar para una sociedad más justa es insoslayable, tanto para quienes se interesan por la problemática educativa como para todo apasionado por la política y los cambios sociales. Unos y otros encontrarán aquí certeros análisis sobre el rol de los sistemas educativos, sus vínculos con las transformaciones económicas y sociales, además de una mirada integral sobre uno de los momentos de cambio más profundos en la historia del país.